Más de 36.000 conductores de Badajoz son denunciados cada año por exceso de velocidad

Radar en la ronda de cincunvalación Reina Sofía:: HOY /
Radar en la ronda de cincunvalación Reina Sofía:: HOY

El año pasado fueron investigados cuatro automovilistas que superaron el tope de velocidad que convierte la infracción en delito

EVARISTO FDEZ. DE VEGABADAJOZ.

«Salida de vía, vuelta e incendio es un problema de velocidad». Esas fueron las palabras que utilizó el director general de Tráfico, Pere Navarro, para explicar las circunstancias en las que se produjo el accidente de tráfico que le costó la vida a José Antonio Reyes, jugador del Extremadura UD, y a su primo Jonathan Reyes.

Ese dramático siniestro se produjo en la autovía andaluza A-376, en un tramo recto próximo a Utrera limitado a 120 kilómetros por hora.

De las palabras de Pere Navarro se deduce que el coche superaba ampliamente el límite establecido y aunque de forma oficial no se ha confirmado la velocidad, fuentes de la Guardia Civil de Tráfico confirmaron a Efe que el coche superaba los 220 km/h.

La última víctima de la velocidad ha sido Reyes, jugador internacional del Extremadura UD

Mientras avanza la investigación, el trágico final del futbolista internacional y su primo ha puesto el foco en la velocidad como una de las causas que provocan muertes en la carretera. Un artículo publicado en la revista de la DGT ya alertaba de este problema en julio de 2015: la velocidad inadecuada está presente en el 10% de los accidentes y el porcentaje sube al 17% si sólo se tienen en cuenta los siniestros con fallecidos.

En ese reportaje se aportaba otro dato concluyente: en un choque frontal a 48 km/h las posibilidades de morir son del 3%, mientras que si se circula a 80 km/h el riesgo aumenta hasta el 90%.

Con esas evidencias, los responsables de la DGT decidieron hace años combatir los excesos de velocidad con una red de radares que sólo en 2018 detectaron más de 36.000 infracciones. Desde la Jefatura Provincial de Tráfico de Badajoz se ha explicado que en ese período fueron denunciadas 9.279 infracciones por los radares móviles que posee la Guardia Civil de Tráfico y otras 27.582 por los radares fijos.

En lo que va de año ya han sido impuestas otras 19.477 denuncias por los radares fijos y 4.111 por los móviles.

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Tráfico confirma que en torno al 70% de las infracciones son cometidas por conductores que excedían la velocidad máxima en menos de 20 km/h; el 19% se correspondía con vehículos que superaban la velocidad entre 21 y 30 km/h; en el 6% de los casos la rebasaban entre 31 y 40 km/h; y el 2% restante iban entre 41 y 50 kilómetros por encima de lo permitido.

Hasta los 190 kilómetros por hora (199 si se aplica el margen de error) el conductor debe pagar una multa de 600 euros y pierde 6 puntos de carné, pero si alcanza los 200 km/h su infracción se transforma en un delito penal.

El fiscal delegado de Tráfico en Badajoz, Diego Yebra, confirma que los delitos por exceso de velocidad no son frecuentes en la provincia de Badajoz. El pasado año, por ejemplo, sólo se incoaron diligencias por cuatro conducciones de este tipo y en uno de los casos no hubo juicio porque el conductor era extranjero y no pudo ser identificado.

Circular a 200 km/h por autovía se convierte en delito y puede llevar a la cárcel en caso de accidente

En una autovía se considera delito ir a 200 km/h mientras que en las carreteras nacionales el límite está en 170. «Cuando existen pruebas objetivas de que se ha superado, la conducción se considera un delito y te quedas sin carné de uno a cuatro años y además se impone una pena de multa, trabajos en beneficio de la comunidad e incluso prisión en los casos más graves».

La última sentencia fue dictada a comienzos de año y afectaba al conductor de un Audi A5 que llegó a alcanzar los 237 km/h cuando circulaba por la autovía entre Los Santos de Maimona y Mérida. Fue grabado por un helicóptero de la DGT y el juzgado lo condenó a pagar una multa de 720 euros y le retiró el carné de conducir durante 10 meses.

«Desde el punto de vista de la Fiscalía, el conductor puede cometer un delito por circular a una velocidad excesiva, pero es que además si tienes un accidente y alguien resulta lesionado o muerto, se comete un delito de homicidio por imprudencia grave que tiene prevista únicamente pena de prisión de uno a cuatro años y retirada del carné de hasta 6 años».

En esos casos, advierte el fiscal, la suma de los dos delitos hace que el castigo mínimo sea de dos años y medio de prisión, por lo que el condenado ingresa «ineludiblemente» en la cárcel.

La Fiscalía de Badajoz recuerda casos tan mediáticos como los de Ortega Cano y Farruquito, que terminaron en prisión tras protagonizar sendos accidentes con víctimas mortales. «A nivel provincial hemos tenido atropellos en pasos de peatones a velocidad excesiva en los que el conductor ha acabado en prisión», confirma Yebra.

Cuatro delitos en 2018

Procesos penales por velocidad excesiva hay todos los años. Pero la cifra es muy pequeña, como lo prueba el hecho de que en 2018 sólo hubiera tres condenas de este tipo en la provincia de Badajoz. La más grave, a un vehículo que alcanzó los 242 kilómetros.

Lo habitual es que las infracciones sean cometidas por vehículos puestos a nombre de una empresa que son 'cazados' por los radares. En algunos casos, el propietario ha rechazado ser el infractor y ha aportado una lista en la que aparecen varios conductores, por lo que ha resultado complicado identificar al autor del delito. En otras ocasiones son vehículos extranjeros y también resulta difícil seguir la pista al infractor.

Este tipo de investigaciones son encargadas al Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil (GIAT) si el delito se comete en tramos interurbanos o a la policía local correspondiente si ocurre en un casco urbano.

Investigar un accidente

En otras ocasiones, la investigación comienza cuando se produce un accidente en el que se presume una velocidad excesiva. «En esos casos es muy difícil determinar la velocidad porque no tenemos un radar en el sitio. Entonces hay que acudir a la reconstrucción del accidente, que siempre tiene un margen de error».

Reconoce Diego Yebra que muchos de esos siniestros terminan siendo archivados porque al morir el conductor se extingue la causa penal. Pero incluso en esas circunstancias la Guardia Civil tiene la obligación de realizar un atestado que determine la velocidad a la que circulaba el vehículo. «En ocasiones se suele averiguar porque el cuentakilómetros queda detenido en el momento del impacto».

«Me sorprende que todavía haya personas que se graben conduciendo a más de 200 kilómetros por hora y suban las imágenes a la red. A esa velocidad el conductor es un delincuente, no un héroe ni una persona que sea ejemplo para los demás porque puede ocasionar muertos», concluye Yebra.

Evitar futuros dramas por accidentes causados por la velocidad excesiva es el objetivo de la DGT y de la Fiscalía de Tráfico de Badajoz en una región donde se han producido condenas tan sonadas como la del exfutbolista alemán Michael Ballack, que en noviembre de 2011 fue condenado a pagar una multa de 6.750 euros por circular con un Audi Q7 a 211 km/h por la autovía A5 a la altura de Santa Cruz de la Sierra (Cáceres).

El tuvo suerte y un radar lo 'cazó' antes de que fuera demasiado tarde. En otros casos, la muerte llamó a la puerta del infractor y, además de arrebatarle la vida, le robó la felicidad a quienes vivían a su lado.