La Policía Local dispara al aire en Suerte de Saavedra para dispersar un tumulto

El Ayuntamiento afirma que los agentes se vieron acorralados cuando detenían a un motorista sin carné que realizó una fuga temeraria

REDACCIÓN

Un agente de la Policía Local realizó el domingo por la tarde un disparo al aire para dispersar el tumulto de vecinos que se formó cuando trataban de detener a un joven que instantes antes había protagonizado una peligrosa huida.

La nota hecha pública ayer por el Ayuntamiento de Badajoz indica que la actuación se desarrolló a las 17.00 horas, cuando la Policía Local tuvo conocimiento de que un hombre se había presentado en un domicilio de la calle Los Milagros, en la barriada de San Roque, con la intención de llevarse por la fuerza a su exmujer, de la que tenía una orden de alejamiento.

Una dotación de la Policía Local que patrullaba por la calle Luis Alcoriza, en Suerte de Saavedra, pudo detectar la presencia de ese individuo, un varón de 45 años de edad que sangraba por la boca y por los nudillos de la mano. Al ser preguntado por los agentes, dijo que las lesiones se las había producido su propio hijo «por asuntos familiares».

Cuando la Policía Local procedía a la detención de este hombre, los agentes pudieron observar que por la avenida Antonio Hernández Gil se aproximaba un ciclomotor a gran velocidad que aceleró sin respetar las señales de Ceda el paso de la calle Eduardo Naranjo ni detenerse en el paso de peatones de Antonio Hernández Gil, «donde pudo arrollar a un peatón, que tuvo que realizar una maniobra evasiva para evitar ser atropellado». Luego continuó su marcha por las aceras «a gran velocidad», por lo que una dotación policial comenzó a perseguirlo haciendo uso de las señales acústicas y luminosas.

El conductor hizo caso omiso y finalmente la Policía Local «interceptó» el ciclomotor junto a un vallado de la calle Olof Palme. En ese momento comprobaron que el motorista era un joven de 20 años sin carné que usaba un ciclomotor sin seguro ni ITV en vigor. Además, presentaba síntomas de haber sido sustraída.

«Cuando los agentes de la Policía Local estaban desarrollando esta intervención, se congregaron junto a ellos unas cien personas, todas ellas con intenciones de interrumpir la labor policial, en actitud desafiante, con graves insultos hacia los agentes, motivo por el cual se tuvo que solicitar de forma urgente el refuerzo de más unidades policiales, personándose varias dotaciones de Policía Local y Policía Nacional, incluso algunos de ellos tuvieron que abandonar el campo de fútbol del Nuevo Vivero, donde prestaban servicios en aquellos momentos».

«Cuando llegaron los refuerzos, nuevamente fueron increpados e insultados, viviéndose situaciones de grave riego para la integridad física de los policías, por lo que uno de los agentes procedió a efectuar un disparo de salva hacia el cielo, ya que la situación era de máxima gravedad hacia las fuerzas de seguridad», concluye la nota.