Los cronistas de Badajoz rechazan un "cambio profundo" del Hospital Provincial

Exterior del Hospital Provincial en obras, hace tres meses.  /
Exterior del Hospital Provincial en obras, hace tres meses.

Los cuatro historiadores oficiales de la ciudad se muestran a favor de «recuperar el edificio sin demora, de darle vida ahora»

ROCÍO ROMEROBadajoz

«Creemos que debe apostarse más por una restauración o adaptación que no suponga un cambio profundo del edificio, y que permita aprovechar al máximo el espacio construido para los usos que sean necesarios». Es la principal conclusión de los cuatro cronistas oficiales de Badajoz, que firman un informe en el que trazan la historia del Hospital Provincial. En él se muestran «a favor de recuperar el edificio sin demora, de darle vida ahora que no tiene por qué estar cerrado y sin uso».

Más información

Los cronistas son Alberto González, María Dolores Gómez Tejedor, Fernando Cortés y José Manuel González. Ellos realizan el informe a petición de la comisión municipal de Cultura, que depende del Ayuntamiento, para hablar sobre el edificio tras el debate público que ha suscitado su rehabilitación. El informe tiene fecha del miércoles pasado, 25 de mayo.

Los cuatro estiman «muy positiva la decisión de recuperar el edificio para nuevos usos, entendiendo que los mismos, y las obras de adaptación necesarias, se realicen por una puesta en común entre las diversas partes interesadas, y un acuerdo lo más amplio entre ellas, si no fuera posible el consenso, desde la voluntad de realizar una intervención respetuosa con el edificio».

Indican que «la propuesta arquitectónica de rehabilitación que está sobre la mesa es solo una primera propuesta de plan director y no un proyecto definitivo de ejecución, que debería completarse con un estudio histórico-artístico y arqueológico previo más elaborado que determinara los muros, bóvedas, espacios y demás elementos que no deben ser afectados por la reforma, sin que esto suponga una dilación en la rehabilitación».

Los cronistas explican que solamente atienden a los aspectos históricos, artísticos o de valor como referente de la ciudad en este documento. Dicen que no se trata de una memoria histórica y que no entran a valorar los usos para no fijar una postura determinada que pudiera intervenir en el debate público.

Establecen que es uno de los edificios civiles más importantes del siglo XVIII en la ciudad. Principalmente fue hospicio y casa de piedad. En 1852 se trasladó a su primera planta el Hospital de San Sebastián.

Los especialistas en la historia de la ciudad recalcan que el edificio ha tenido varias reformas y que la más importante tuvo lugar en 1980. Entonces fue cuando se elevaron dos plantas y se consolidó la imagen unitaria del edificio. «La obra, aunque importante, demostró que el edificio puede ser modificado para su adaptación a nuevos usos, sin perder su personalidad e imagen».

Los cronistas señalan que se trata de un lugar de gran importancia histórica y que la capilla, que posiblemente sea el elemento antiguo más conservado, tiene un gran valor histórico y artístico. Destacan también el valor de la crujía que mira hacia la plaza de Minayo, los patios reformados en el siglo XIX y la escalera principal.