Belly painting, dando color al embarazo

Yolanda González (mamá) y Belén Mendo (maquilladora). :: pakopí/
Yolanda González (mamá) y Belén Mendo (maquilladora). :: pakopí

El arte de pintar barrigas en estado de gestación se ha puesto de moda y se está convirtiendo en un ritual de las sesiones fotográficas preparto

PILAR MANSILLA

Unos pintan sobre papel, otros escogen el lienzo, los hay de pincel fino y de brocha gorda, pero ella prefiere crear sobre la piel. «Me siento como pez en el agua», confiesa Belén Mendo, maquilladora pacense de 33 años, quien asegura que un cuerpo humano constituye el mejor de los materiales para plasmar sus dotes artísticas, y en particular las barrigas de las embarazadas.

A este arte de decorar vientres en avanzado estado de gestación se le conoce como 'belly painting' y se está convirtiendo en un ritual de las sesiones fotográficas preparto. Mendo ha implantado esta técnica en la ciudad y ya han pasado más de diez 'mamás modelo' por sus manos desde que comenzara hace dos años.

Una de las experiencias más bonitas en la vida de una mujer es la de ser madre. Por ello, muchas de ellas deciden ponerse en manos de profesionales para inmortalizar la época del embarazo a través de imágenes donde lucen sus panzas con orgullo. Y de un tiempo a esta parte, el 'belly painting' va de la mano, dando un toque de color a las sesiones.

«Comencé a pintar barrigas cogiendo la idea de las 'baby shower'», explica la maquilladora pacense. En Sudamérica y en EEUU es muy común celebrar la 'baby shower' o 'fiesta del bebé', donde los allegados de los futuros papás organizan un evento previo al nacimiento del niño con regalos y sorpresas. En estas celebraciones, de las que suelen ser protagonistas las mujeres, las amigas pintan la barriga de la embarazada.

Para la realización de estos trabajos, Mendo se está especializando en el maquillaje al agua, hipoalergénico y que da la seguridad a las madres de que no va a afectarles ni a ellas ni al bebé. Además, esta pintura se retira fácilmente con una toallita.

«Es una experiencia preciosa. Ellas lo único que sienten es un cosquilleo y esa sensación es agradable para la mamá y para el bebé», asegura la joven maquilladora.

Aunque el 'belly painting' lleva cerca de cinco años realizándose en España, Mendo afirma que en Extremadura aun no es una práctica muy extendida. «Me apetece que la gente lo conozca y lo tenga como un bonito recuerdo»

Lo ideal es que la mamá esté de 32 a 35 semanas para que luzca la pintura. Y dependiendo del volumen de la barriga, se adapta el dibujo. «Suelo dar opciones para el diseño y para los colores que va a llevar, aunque muchas veces lo dejan a mi elección», cuenta la maquilladora pacense y añade que lo que más le piden son ilustraciones de árboles.

Precisamente esta fue la obra que quiso mostrar a HOY en una de sus sesiones de 'belly painting'. «Está muy relacionado con el embarazo. Son algo así como las raíces de donde sale la vida», recalca la artista.

La modelo en esta ocasión fue Yolanda González, madre primeriza pacense de 40 años. «No lo conocía, pero estuve mirando dibujitos en Internet y me gustó mucho la idea», revela.

Una sesión de 'belly painting' dura alrededor de una hora. El proceso sigue varios pasos: «Primero pinto el esqueleto con un lápiz de un tono claro, luego lo relleno con colores, lo perfilo, después va el sombreado, y el paso final es adornarlo con purpurina o escarcha», explica Mendo.

El 'belly painting' está directamente relacionado con otra técnica, que es el 'body painting', y que consiste en crear un dibujo sobre un cuerpo humano, jugando con las dimensiones.

«Iba a las ferias de belleza donde veía esas exhibiciones de 'body painting' y me quedaba con la boca abierta. Y me dije: esto lo tengo que hacer yo», cuenta Mendo. Su primera experiencia en este arte fue hace tres años en la 'Noche en Blanco' en Badajoz, donde se encargó de pintar cara al público a un acróbata de circo con maquillaje fluorescente a la luz ultravioleta para que después realizara su espectáculo brillando en la oscuridad del parque de San Francisco. «Me estrené por todo lo alto», afirma.

«Me das un folio y te pinto un garabato horroroso, pero me das un cuerpo y consigo plasmar lo que quiera», confiesa la maquilladora.

Cinco horas

Dentro de sus obras de arte corporal, Mendo destaca la que realizó este año en la feria de la belleza de la capital pacense, de la que confiesa que le gustó especialmente por el proceso, en el que le raparon la cabeza a la modelo para pintarle el cráneo.

Una sesión de 'body painting' dura alrededor de cinco horas y hay diferentes técnicas y estilos, dependiendo del material que se utilice. Según cuenta Mendo, los más comunes son el maquillaje en crema y el maquillaje al agua, y si se usa el aerógrafo (herramienta que genera un fino rocío de pintura) también existe la opción de usar maquillaje a base de silicona o a base de alcohol. Estos últimos son ideales para exhibiciones artísticas porque son más duraderos. «No solamente hago las barrigas y los cuerpos, sino que también soy maquilladora», recuerda.

La andadura de esta maquilladora pacense parte de la fotografía de moda y estilismo. Así nació su interés por el mundo del maquillaje, para lo que se formó en Barcelona. Una vez dentro del ámbito de la belleza, Mendo encontró su lugar en el campo de la fantasía. «El maquillaje es bonito, pero es sota, caballo y rey. Sin embargo, la fantasía te permite hacer tus propias creaciones y experimentar más».