«Pensé que me moría»

Alba de la Hoz es una de las jóvenes intoxicadas en la discoteca de Almendralejo

Alba de la Hoz, tras ser dada de alta ayer; a la derecha, la fachada de la discoteca. :: PAKOPÍ
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Alba de la Hoz salió del hospital ayer por la mañana. Tras más de 24 horas «enchufada» al oxígeno en el servicio de observación del hospital Tierra de Barros de Almendralejo, esta joven de 22 años se reconoce víctima de un ataque que todavía no logra entender. «Pensé que me moría».

Con esa frase resume el terror que sintió el sábado por la noche mientras disfrutaba de una noche de fiesta en la discoteca 'Lío The Show' de Almendralejo. «Fue unos minutos antes de las cinco de la madrugada. Comencé a sentir un picor en la garganta y empecé a estornudar muchísimo. Me acerqué a la barra a pedir un vaso de agua, pero me dijeron que los vasos estaban para las copas, así que me fui al lavabo a beber. Allí había muchísimas chicas bebiendo de los grifos y tapándose la boca con papel húmedo, porque no se podía respirar. Yo cada vez tosía más, algunas chicas estaban vomitando, y decidí salir corriendo porque se me estaba cerrando la garganta».

Primero comenzó a toser y más tarde se le cerró la garganta, dice una de las ocho personas que han permanecido en el hospital más de 24 horas

Su relato habla del incidente que se produjo durante la madrugada del sábado al domingo después de que una persona que todavía no ha sido detenida esparciera una sustancia irritante que provocó síntomas de asfixia a 15 personas, ocho de las cuales requirieron ser ingresadas en el hospital Tierra de Barros.

En esos instantes iniciales, asegura Alba de la Hoz, el pinchadiscos de la discoteca incluso hizo un comentario sobre lo que estaba ocurriendo. «Algún cabrón ha echado gas pimienta, nos está empezando a afectar, pero que siga la fiesta».

«Yo me encontraba mal –prosigue– y cuando salí de la discoteca ya había mucha gente fuera». Rápidamente, confirma esta joven, el resto de los clientes comenzaron a salir a la calle, donde se vivieron escenas dramáticas.

El propietario de la discoteca, Pedro Serrano, explicó ayer por la mañana que el incidente se produjo entre las 04.30 y las 05.00 cuando se encontraban en el interior de la sala cerca de 700 personas (el aforo máximo es de 875). «Si no se produjeron lesionados en la evacuación es porque las siete u ocho personas que componen el equipo de seguridad mantuvieron la calma».

Javier Caballero, jefe de sala, y Pedro Serrano. A la derecha, la zona donde se produjo el incidente. ::
Javier Caballero, jefe de sala, y Pedro Serrano. A la derecha, la zona donde se produjo el incidente. :: / PAKOPÍ

«A nosotros siempre nos ha obsesionado la seguridad y en este caso ha sido fundamental», defendió el empresario que desde hace cuatro años gestiona el local en el que estuvo la antigua discoteca Ibiza, que se encuentra en la calle Luna, entre la plaza de Espronceda y la avenida de la Paz de Almendralejo.

Serrano explicó que tanto la puerta de acceso al local como las dos puertas de emergencia fueron abiertas para que la salida de los clientes se realizara con celeridad. «Yo estaba en la zona de 'backstage' cuando me comunica el jefe de sala que estaba tosiendo mucho. Yo también noté un picor en la garganta pero al principio no sabía lo que estaba sucediendo. Después vi a siete u ocho personas que no paraban de toser, con síntomas de vómito, y decidimos activar el protocolo de seguridad y emergencia».

El 'backstage' de la discoteca se encuentra en la parte derecha de 'Lío The Show'. Esa zona se utiliza como almacén y también están los camerinos que utilizan los artistas.

Tanto al 'backstage' como a los servicios se accede a través de unas especie de habitación sin puerta que comunica con la zona de baile. Fue ahí donde dos de los chicos que fueron ingresados en el hospital vieron cómo un desconocido que vestía de negro «abrió una bolsa de la que cayó un polvo que parecía purpurina».

En la identificación de esa sustancia trabajan los especialistas de la Policía Nacional, que el domingo por la mañana desplazaron a sus investigadores para tomar muestras que serán analizadas en los laboratorios donde se estudian este tipo de sustancias.

Serrano defendió ayer que la evacuación se realizó de forma ordenada. No tiene la misma impresión Alba de la Hoz, quien asegura que su hermana trató de salir por una de las puertas de emergencia pero no pudo hacerlo porque estaba cerrada. «Yo salí corriendo porque se me estaba cerrando la garganta. Desde que empecé a toser hasta que la gente salió pudieron pasar cinco minutos, todo fue muy rápido», afirma esta joven estudiante de Trabajo Social.

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Según explicó, estuvo hospitalizada hasta las nueve de la mañana de ayer lunes junto a «Nazaret, Bea, Noelia, Begoña, dos chicos de los que no recuerdo su nombre y una chica más». «A Bea la llevaron directamente a una cama porque no podía casi ni respirar». Ya por la tarde, añade, ingresaron otras dos chicas y su propia hermana, «que comenzó como a sangrar de la nariz».

El consejero de Sanidad, José María Vergeles, confirmó ayer por la mañana que en total habían sido atendidas 15 personas, ocho de las cuales fueron derivadas al hospital, aunque en todos los casos se trato de «complicaciones leves».

Desde el SES se indicó también que en ninguno de los pacientes fueron hallados «agentes tóxicos extraños» por lo que se les permitió regresar a sus domicilios.

La Policía Nacional está desarrollando la investigación con el máximo sigilo por lo que se desconoce si se trató de una broma que se fue de las manos, de un ataque que buscaba perjudicar al negocio o de una estrategia para robar. «A mí me robaron 40 euros; a un amigo, 80; y a mi hermana, la cartera y el DNI», confirma Alba de la Hoz.