32 niños disfrutan ya del Espacio Educativo Saludable de Cruz Roja

Algunos de los menores, jugando. :: g. c./
Algunos de los menores, jugando. :: g. c.

Cinco monitores se hacen cargo de ellos y, además de actividades lúdicas, también tienen clases de refuerzo académico

GLORIA CASARES

Un año más la ciudad de Almendralejo se beneficiará del programa regional de Espacios Educativos Saludables, por el que niños de familias desfavorecidas acuden a una serie de actividades por las mañanas y se le dan dos comidas. Este programa que pone en marcha la Junta de Extremadura de nuevo va a estar gestionado por Cruz Roja en todos los municipios. En Almendralejo se puso en marcha el pasado día 25 de junio con 34 niños de entre 4 y 14 años.

Aunque para la ciudad son 40 plazas las que se ofertan, de momento solo hay 32 niños, aunque sigue habiendo lista de espera. El motivo es que durante quince días se les reserva la plaza a los niños cuyas familias han sido seleccionadas por los Servicios Sociales de los municipios, aunque no puedan asistir porque se encuentran en el periodo de vacaciones por la custodia.

Además, también se respetan cinco días de faltas antes de dar de baja a un usuario. Así que desde Cruz Roja esperan que se vayan incorporando más niños a este programa a lo largo de los próximos días.

Los chicos acuden a las nueve de la mañana al Palacio del Vino y la Aceituna, que sigue siendo el lugar donde se desarrollan la mayoría de las actividades de la mañana.

Al principio reciben un desayuno previo al inicio de esas actividades, que van desde el ocio con juegos hasta las clases de refuerzo académico. Además, dos días a la semana acuden a la piscina municipal.

Cinco monitores

Una de las monitoras de Cruz Roja, Teresa Blanco, destaca que también se hace hincapié en los hábitos saludables, tanto de higiene como de alimentación, algo en lo que inciden especialmente para que la experiencia sea algo más que en entretenimiento. En estos momentos hay cinco monitores al cargo del programa en Almendralejo. Se trata de uno más de lo que sería aconsejable para el número de alumnos, pero se debe a que hay uno de los usuarios con especiales necesidades, lo que requiere más atención de los adultos.

Los chicos son la mitad de familias españolas y la otra mitad de familias de inmigrantes.

Muchos de estos niños son hermanos y pertenecen a familias que ya han disfrutado de este programa otros años.

«Vienen muy contentos, la verdad es que les gusta mucho. Incluso sus padres juegan con la posibilidad de apuntarlos a este campamento para lograr que saquen mejores notas a lo largo del curso», confesaba Blanco. Este programa estará en marcha en la ciudad hasta el día 31 de agosto.

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