«Los mayores están muy receptivos»

Begoña Gil es la monitora. :: g. c./
Begoña Gil es la monitora. :: g. c.

G. CASARES

En el yoga adaptado a personas con alzhéimer la movilización física obviamente es mucho menor, pues son personas mayores y tienen sus limitaciones, reconoce la profesora Begoña Gil Muñoz.

Por ello, se trabaja con los mayores sentados en unas sillas para minimizar los riegos y facilitarles en la medida de lo posible la movilidad de las manos, de los hombros, del cuello, que es lo que más tensión acumula, apunta.

«También se trabaja con la propia acepción que ellos tienen de su cuerpo para conseguir que consigan relajar ellos mismos sus manos, sus brazos, sus pies», asevera.

Lo que se pretende es una toma de consciencia de lo que es su cuerpo y de cómo trabaja el mismo. «Nosotros trabajamos mucho las relajaciones. Las relajaciones sensoriales para ir soltando y mejorando la respiración», indica la monitora. Destaca que «los mayores están perfectamente receptivos, de hecho vienen supercontentos a las clases».

La idea surgió porque hay estudios en Estados Unidos que indican sus beneficios. «La asociación americana para el estudio y la investigación del alzhéimer está, desde hace años, llevando con distintas universidades americanas proyectos para avanzar en cómo ayuda el yoga a las personas enfermas de alzhéimer», explica Gil. Cabe destacar que en La India hay una baja incidencia de demencias cognitivas. Y resulta que la población allí utiliza un mantra.

«Los investigadores americanas han estado haciendo trabajos de investigación con personas con deterioro cognitivo y a base de pruebas tomográficas, de fotografías cerebrales, se dieron cuenta que las personas que repetían este mantra tenían menos deterioro cognitivo», indica.

«Es un mantra que lleva aparejados unos gestos con las manos. Se canta en tres voces y a la vez lleva una visualización. Y todo el conjunto hace que el lóbulo frontal del cerebro se active, creando más flujo de sangre», asegura.

«Como este mantra era muy practicado en La India y que casualmente no había deterioro cognitivo aparente entre los practicantes, pues se empezaron a hacer pruebas científicas que han determinado que ayuda a que el deterioro cognitivo se ralentice», afirma la monitora.

Los mantras son sonidos primordiales que se cantan. Se les llama 'satanamá', porque son las sílabas que se pronuncian. Cada sílaba va asociada a un dedo que se junta con el pulgar. Se canta en tres voces, primero en voz alta, luego en susurro y posteriormente con la mente, y se va repitiendo.

El canto va asociado al movimiento de las manos, algo que a menudo se coordina con la práctica del yoga.