«Hay gente buena por el mundo que merece la condecoración»

Marifé y su hermano Miguel Ángel junto a Felipe VI. :: Hoy/
Marifé y su hermano Miguel Ángel junto a Felipe VI. :: Hoy

La bodeguera ecológica más importante de Extremadura, Marifé Fuentes, recibió la Orden del Mérito Civil de manos de Felipe VI

GLORIA CASARES

«Un día recibí la llamada de un señor de protocolo de la Casa Real y pensé: 'si a mí no me llama nunca nadie tan importante'». Así fue como Marifé Fuentes conoció que era merecedora de la Orden del Mérito Civil, condecoración que recibió el pasado miércoles en el Palacio Real de Madrid de manos de Felipe VI con motivo del quinto aniversario de su llegada al trono.

Unos días antes, Marifé había recibido una llamada desde Presidencia de la Junta de Extremadura para decirle que la Casa Real les había pedido información sobre ella y las bodegas familiares de las que es la cara visible, Bodegas Leneus, y la advertían de que era probable que recibiera esa llamada 'real'.

A partir de ahí fue todo como un sueño, le pidieron datos de su empresa, una fotografía suya y le mandaron información del protocolo que se iba a seguir durante la ceremonia celebrada el día 19 en el Palacio Real.

«El trato fue exquisito por parte de Sus Majestades, las infantas y la gente de protocolo»

«Qué raro, pensé, si yo no tengo amistad con un partido político u otro y yo estoy al margen de esas cosas», confiesa Marifé en una entrevista concedida a Hoy, en la que reconoce que ha sido algo extraordinario. «Después de conocer y dar la enhorabuena a todos los condecorados, te das cuenta de que hay gente buena por el mundo y gente que se merece este tipo de mención».

Esta mujer en la cara visible de unas bodegas familiares, el sueño que siempre tuvo su padre, Ángel Fuentes, y que inculcó a sus cinco hijos, pero que él no pudo ver cumplido porque se fue pronto. «Todo el tiempo durante el acto en el palacio lo tenía presente, es como si estuviera hablando con él, como si estuviera allí».

Tres de esos hijos trabajan en la bodega extremeña más grande de vino ecológico, en el que todo el vino que produce y toda la uva que sale de las viñas familiares se obtiene de una forma natural y al margen de pesticidas y añadidos químicos. Después de años de producción de vino a granel, dieron el salto a un vino de calidad embotellado, con el que se están abriendo paso en el difícil mercado exterior. Aunque no está siendo fácil, como para ninguna bodega. «Por eso, que reconozcan tu trabajo, tu lucha del día de día y todos los sinsabores que has sufrido, es, al menos, una ayuda que te da fuerzas y ánimo para seguir luchando».

Pasados unos días, todos los galardonados, entre los que hay otros dos extremeños, recuerdan este acto no sólo por la importancia que tuvo, sino por la solemnidad y por el trato amable, cercano y muy sencillo de los Reyes de España y de sus hijas, Leonor y Sofía.

«Fue una sorpresa muy grata para todos por el trato exquisito que recibimos, tanto por parte de Sus Majestades como de las infantas o de la gente de protocolo. Son gente seria y amable, pero cercana y cariñosa. Ha sido una experiencia increíble. Hemos disfrutado mucho».

Eso lo piensa ahora, pasados unos días, pero mientras vivió ese momento, reconoce que estuvo muy nerviosa. «Íbamos a menudo al baño, yo estaba sudando, no sabía cómo poner las manos. En el baño coincidíamos muchos y decíamos que era como cuando vas a un examen. De hecho, se colapsó el baño. Es que el Palacio Real impone mucho».