Fundación Yuste da un curso en Santa Ana del exilio en México

Modesto Rangel, César Chaparro y Carmen F. Daza. :: g. c./
Modesto Rangel, César Chaparro y Carmen F. Daza. :: g. c.

El curso de verano se ofrecerá en junio en el Centro Universitario, impartido por profesores de varias universidades

GLORIA CASARES

La Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste ofrecerá en junio el primer curso de verano que se celebra en el Centro Universitario Santa Ana.

Este curso de verano se denomina 'El Exilio español en México' y se hará eco de las aportaciones de los españoles emigrados tras la Guerra Civil a este país en áreas como la literatura, la arquitectura, la política o la educación.

El director académico de la fundación, César Chaparro, presentó ayer en Almendralejo este curso en el Centro Universitario Santa Ana, adscrito a la Universidad de Extremadura, donde se desarrollará, en un acto que contó con la presencia de la directora del centro, Carmen Fernández-Daza; y del director del curso y profesor, Modesto Rangel.

Profesores de la Universidad Autónoma de Barcelona, de la Rey Juan Carlos, de la Universidad de Extremadura, del Centro Santa Ana y miembros de la Real Academia de Extremadura de las Letras y de las Artes serán los ponentes de este curso de verano, que se desarrollará los días 17 y 18 de junio.

En las ponencias se estudiará la situación de la escena mexicana en 1939 y algunas de las aportaciones que hicieron los exiliados republicanos españoles, la influencia de poetas del exilio republicano o las publicaciones de revistas literarias que editaron los españoles que viajaron al país centroamericano.

Junto a la influencia en la cultura, se tratará el impacto de los 25 arquitectos españoles exiliados en México en la arquitectura de ese país.

Por último, se tratará la influencia de la pedagogía iniciada en España años atrás sobre las instituciones educativas mexicanas y la influencia de la maestra extremeña Jacinta Landa Vaz, que fue cofundadora, profesora y dirigente de la Escuela Internacional Española.

Fernández-Daza quiso destacar el buen recibimiento que tuvieron en México los expatriados españoles y la «generosidad intelectual» de sus habitantes al acoger a esta élite cultural española.

Por ello, apuntó que este curso debe servir de agradecimiento por parte del pueblo español y deseó que otros países reciban igual de bien a las personas que se desplazan por motivos políticos o sociales.