Darío Alvano: «Ha sido durísimo, cien horas de carrera»

El equipo extremeño a su llegada a meta de la Scotland 2019. :: Hoy/
El equipo extremeño a su llegada a meta de la Scotland 2019. :: Hoy

El equipo de docentes extremeño logró ser novenos en una carrera de orientación en Escocia, con 5 horas de sueño en cuatro días

GLORIA CASARES

Darío Alvano, Agustín Bote, Ross Jenkin y Esther Pizarro, madre de cuatro hijos, forman el equipo Ítaca, una suerte de locos de los deportes de aventuras a los que lo último que se les ha ocurrido ha sido hacer una carrera en Escocia durante cuatro días ininterrumpidos. Su sueño era poder participar en el Mundial y pensaron en la prueba de este año de Escocia.

Tras muchos meses de planificación y también para conseguir la financiación con numerosas actividades, el equipo creado en el seno del IES Tierra de Barros de Aceuchal, de donde algunos son o han sido profesores, se embarcaron en esta aventura. Ya de vuelta, el propio Darío Alvano apuntaba que «ha sido durísimo», no en vano pudieron completar la carrera después de emplear casi cien horas, durante las cuales sólo cinco fueron de sueño en tres paradas diferentes, con el único techo del cielo escocés.

Con una media de cuarenta años, el matrimonio compuesto por Esther, jefa de la sección de Deportes del Ayuntamiento de Almendralejo, y Darío; acompañados por Bote y un amigo inglés han visto completado su sueño y quedar en un destacado noveno puesto en las series mundiales.

Para colgarse esa medalla han tenido que emplear 18 horas remando un kayak luchando contra el oleaje y el viento, subir montañas bajo la lluvia y en un terreno resbaladizo y hacer rutas en bicicleta de montaña, que en algunos momentos les han fallado. Lo más duro, aseguran, han sido las horas sin dormir, en una primera tirada llegaron a estar compitiendo durante 50 horas sin dormir nada y con una lluvia permanente durante todos los días y a todas horas, asegura.

Ni los bonitos paisajes de la verde Escocia, en los que no faltan los mosquitos, aseguran, ni los meses de preparación evitaron que hubiera momentos en los que casi abandonan. Sobre todo ante imprevistos como la rotura de un cambio de bici a las ocho horas de comenzar la carrera.

Fortaleza de 'la jefa'

Finalmente con la fortaleza moral de Esther, a la que apodaban 'la jefa'; el optimismo y serenidad de Bote y las indicaciones del inglés, experto en orientación de montaña; además de la fortaleza de Darío; y el fondo físico de todos ellos permitieron completar lo que para ellos era un sueño y que para la mayoría resultaría una pesadilla.

Una carrera que ha puesto a prueba el nivel físico y psicológico de todos sus componentes. Con esta proeza, además, han pasado a la historia de la región al ser el primer equipo extremeño en participar en la Copa del Mundo de carreras de aventuras.