Un cuento ayudará a los niños a expresar y gestionar emociones

En la mesa una técnica, la presidenta de Feafes, el gerente del Sepad y el alcalde. :: g. c./
En la mesa una técnica, la presidenta de Feafes, el gerente del Sepad y el alcalde. :: g. c.

El gerente del Sepad considera básico educar a los niños en salud mental para evitar estereotipos y ayudarles a crecer

GLORIA CASARES

«Si tú sabes controlar las emociones, al final vas a tener una buena salud mental». Con esa afirmación la presidenta de la Asociación de familiares y personas con problemas de salud mental de Almendralejo y comarca (Feafes Salud Mental Almendralejo), Inés Rangel, destacó la importancia de que las personas, desde niños, sepan reconocer sus emociones y aceptarlas.

No importa que sean de ira, de tristeza o de alegría, es normal tenerlas y no hay por qué negarlas, ni ocultarlas.

Es tal su importancia y hacérselo saber a los niños que desde esta asociación, también conocida como Adafema, han decidido editar un cuento, para que con ese formato sea más fácil llegar también a la población infantil y poder concienciarlos sobre la salud mental, evitando los estigmas y ayudando a los niños a reconocer y controlar sus emociones.

Este cuento, 'Mía y Teté descubren las emociones', fue presentado el pasado viernes en la asociación, en un acto presidido por el alcalde, José María Ramírez, y por el director gerente del Servicio Extremeño de Protección y Atención a la Dependencia (Sepad), José Vicente Granados, entidad que financia su edición.

En total se han editado 200 ejemplares y se enmarca dentro del Plan de sensibilización de sobre los problemas de salud mental, iniciado hace unos meses por parte el Sepad en colaboración con la Federación de asociaciones de salud mental de Extremadura (Feafes) para toda la región.

Para un proyecto tan ilusionante y, a la vez sensible, la asociación ha querido confiar en dos personas de garantía, Inma Rubiales para escribir el texto y Yolanda Cabrera para las ilustraciones del cuento.

A través de las aventuras de dos personajes, Mía y Teté, se pretende lanzar un mensaje a la población infantil, de entre 6 y 12 años, para ayudarles a saber expresar sus emociones y a gestionarlas. «Y aprenderá que controlarlas le hará aceptarse y crecer como persona», como reza la primera página del cuento.

Contra estereotipos

El gerente del Sepad calificó como «básico promover la salud mental en la comunidad infantil porque es la manera de estar educando» y de sensibilizarlos para que todos los estereotipos desaparezcan y «para desarrollar esa empatía».

Por su parte, el alcalde agradeció el trabajo de la asociación local para terminar con los estigmas y para ayudar a los niños y considera que el cuento debería ser distribuido por toda España dada su utilidad.