Almendralejo ha perdido 1.633 vecinos en cinco años

El número de hombres en la localidad es algo inferior al de mujeres. :: g. c./
El número de hombres en la localidad es algo inferior al de mujeres. :: g. c.

El descenso en 2017, el último del que el INE ha aportado datos, fue de 72 personas

GLORIA CASARES

La ciudad de Almendralejo cuenta con 33.468 habitantes, según el último censo del Instituto Nacional de Estadística (INE), si bien estos datos, publicados el día 1 de enero pasado, se refieren al ejercicio de 2017. Según el INE, la ciudad no ha dejado de perder habitantes desde el año 2013. Entonces había en la ciudad 35.101 habitantes.

Desde entonces en sólo cinco años la ciudad ha perdido 1.633 vecinos.

Ese 2013 Almendralejo inició una senda de pérdida de población que no ha parado aún. En los datos facilitados por el INE, la ciudad perdió 72 habitantes en 2017. La mayor pérdida de población fue en 2016 con un millar, pero desde entonces no ha dejado de descender el censo poblacional.

Esa importante bajada en el número de vecinos de Almendralejo tiene su influencia sobre parámetros como los datos del paro o sobre la construcción de viviendas nuevas. En este último caso, son contadas las promociones de viviendas nuevas que se han iniciado, aunque sí se ha incrementado la construcción de viviendas únicas o la terminación de otras promociones ya iniciadas.

En cuanto a los datos del paro, también desde 2013 ha ido descendiendo el número de desempleados en Almendralejo. El año pasado cerró el ejercicio con 3.620 parados. Se trata de una cifra inferior en 474 a los del año anterior. La tasa de desempleo en el ejercicio de 2017 fue de un 23,17%. Aún así, es de las tasas de paro más elevada de las grandes ciudades extremeñas.

En los datos más actualizados de la población, hay una ligera mayoría de mujer (16.880) con respecto a los 16.588 hombres censados.

Sin embargo, esos datos contrastan con los datos del paro femenino, que con 2.378 mujeres paradas es muy superior al de hombres (1.242). En este sentido, la capital de Tierra de Barros es un caso particular, ya que ese elevado porcentaje de paro femenino y con gran diferencia sobre el de hombres se da en pocas ciudades extremeñas. La franja de edad más castigada por el paro en mujeres sigue siendo entre 45 y 50 años.