La asociación oncológica crea una red de voluntarios de apoyo a enfermos de cáncer

Las trabajadoras de la asociación animan a hacerse voluntarios. :: g. c./
Las trabajadoras de la asociación animan a hacerse voluntarios. :: g. c.

También quieren crear un grupo de apoyo para que cada uno cuente sus experiencias

GLORIA CASARES

«El hecho de montarme en un autobús es complicado para mí y tener una persona para que me acompañe significa mucho». Ese es el pensamiento de muchas personas que están en tratamiento por cáncer y que tienen que desplazarse hasta Mérida para recibir quimioterapia. Son personas mayores o debilitadas por los efectos secundarios y de la propia enfermedad y no tienen a ningún familiar que les acompañe en ese trance.

Además, el cáncer provoca mucho desánimo en algunos pacientes, incertidumbre y miedos y afrontar todos esos sentimientos solos es mucho más complicado.

Para intentar echarles una mano, la Asociación Oncológica Tierra de Barros ha puesto en marcha una programa de acompañamiento por parte de voluntarios a los enfermos.

El primer paso es la formación, de ahí que este mes se haya realizado un curso de voluntariado básico, al que han acudido una veintena de personas, a las que se les ha dado una enseñanza básica en cuidados paliativos.

Así, la intención de la asociación es crear una red de apoyo en la que se pueda contar con voluntarios, que tienen que tener unas competencias, estar formados para tratar con enfermos de cáncer y tener habilidades sociales, «además de tener interés por ayudar a otras personas», aseveró la nueva psicóloga de la asociación, Laura Lozano.

Una vez creada se ofrecerá ese acompañamiento a quienes lo necesiten. «Ahora mismo no puede ser porque andamos escasos de voluntarios», indicó.

Y es que el voluntario de la asociación almendralejense, además, podrá ofrecer algunas actividades complementarias, como talleres. A día de hoy ya se desarrollan algunos como el de pilates, bolillo, sevillanas o manualidades, que se retomarán tras las vacaciones estivales.

Autoestima

Otra iniciativa que se quiere poner en marcha es un grupo de apoyo, de terapia, en el que cada enfermo pueda compartir su experiencia con el cáncer y ayudarse a sí mismo y a otros. «A alguien que no haya tenido cáncer no le surgen ciertas ideas. Otros pacientes te pueden ayudar sobre qué efecto secundario tiene la quimio; cómo, por ejemplo, ponerte el pañuelo o cómo aumentar la autoestima. Ellos mismos se van a dar las claves para convivir con la enfermedad».