Aprender valores con ayuda de perros

Los alumnos participan de forma activa en la clase con los perros adiestrados. :: / g.c.

El instituto Arroyo Harnina es pionero en la región en aplicar terapias con estos animales para aprender cohesión grupal y mejorar la conducta y motivación

almendralejo. Las terapias que se pueden llevar a cabo con animales, especialmente con perros, aunque también pueden ser con caballos, son ilimitadas y cada día se van conociendo más y mejor los beneficios que comporta.

Lo que no se había hecho hasta ahora en Extremadura, aunque sí en otras comunidades como Cataluña de forma experimental y, sobre todo, países europeos, es llevar a perros a las aulas de centros educativos para fomentar diversos valores entre los chicos adolescentes, como puede ser la comunicación y la integración en un grupo diverso.

El primer centro extremeño que está realizando esta actividad novedosa es el IES Arroyo Harnina, donde desde del año pasado varias clases de segundo de la Educación Secundaria participan de forma voluntaria una vez a la semana en el programa denominado 'Patrulla Canina'.

El año pasado llevaron a cabo un proyecto piloto para trabajar habilidades sociales, comunicación y trabajo en equipo. «Y la experiencia fue tan gratificante y salió tan bien que este año decidimos realizar como algo más estable e introducirlo de forma pionera».

La que habla es Conchi Martín, educadora social del centro y amante de los perros, que ya conocía los efectos positivos que este tipo de actividades puede trasmitir a los chavales.

En este curso son ya unos 110 los alumnos de segundo que han querido participar, sólo cuatro han preferido no hacerlo. Sobre los avances logrados, la educadora asegura que son visibles ya. «Yo destacaría la motivación que hemos conseguido en ciertos alumnos que venían obligados a clase y ahora se les ve por primera vez motivados en algo y eso nos está ayudando a trasladarlo a otras asignaturas, porque Abel no les deja participar si no hay buena disposición».

Además, también se nota, asegura la educadora social en cuanto a conducta y motivación. «Se trabaja la cohesión grupal y se está viendo que entre los alumnos la forma de trabajar es mucho más sencilla ahora». Esa mejora de la convivencia se pretende extender a el centro, aunque son conscientes de que se trata de un objetivo a largo plazo.

El programa, que cuenta con una colaboración económica de Cajalmendralejo y Caja Rural de Extremadura, lo desarrolla el adiestrador canino Abel Hounkara.

Gonzo y Boris

Trabaja con dos perros adiestrados por él mismo, Gonzo y Boris, dos pastores alemanes, aunque uno es de belleza y el otro de trabajo, por lo que en carácter y en la forma de relacionarse con las personas son bastante diferentes.

«Gonzo es lo que llamamos 'perro alfombra' porque le puedes hacer lo que quieras, que él no se va a quejar», algo muy importante a la hora de trabajar con chicos, apunta Abel.

El otro está siempre más dispuesto a trabajar, cosa que queda patente en la práctica de búsqueda realizada en el gimnasio con los chicos. Mientras unos se tumbaban en el suelo, los otros les ponían un trozo de salchicha escondido, que después tenía que encontrar el perro.

Durante la práctica los chicos forman túneles humanos para que los perros pasen por debajo, los cepillan o los acarician, lo que permite una interactuación no sólo con los canes, sino también entre todos los compañeros.

Así, chicos como Javi o Claudia no dudan en reconocer que están encantados con esta dinámica.

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