Afectados de fibromialgia en Almendralejo piden comprensión a la sociedad

Socios de Afibroal celebraron esta semana la inauguración de su nueva sede. :: g. c./
Socios de Afibroal celebraron esta semana la inauguración de su nueva sede. :: g. c.

Recuerdan que «una persona con esta enfermedad puede parecer bien por fuera, pero estar sufriendo un dolor insoportable»

GLORIA CASARES

«Una persona con fibromialgia o fatiga crónica puede parecer perfectamente bien por fuera, pero estar sufriendo un dolor insoportable en su interior». La que habla es Petri Álvarez, presidenta de la asociación de enfermos de fibromialgia de Almendralejo (Afibroal). Representa a un colectivo que sufre lo que llaman la 'enfermedad invisible' y que no ha parado de crecer. El grupo de afectados en la ciudad de Almendralejo es mucho más amplio de los 50 socios que tiene Afibroal en estos momentos.

El motivo, «el paso de entrar en la asociación también es complicado, porque somos un poco reacciones a la hora de unirnos a una asociación», confiesa.

Sin embargo, las actividades que realizan cada tarde en la asociación no sólo sirve para pasar el tiempo más entretenida y sin pensar en los dolores. «Para nosotros son muy importantes, porque te ayuda al día a día en la enfermedad y nos hace unirnos y nos apoyamos, nos hacemos un poco de terapia de grupo». Además, les ayuda a darse cuenta de que lo que resulta tan difícil para alguien, «comentando con una compañera, se sobrelleva mejor, porque ya no te ves tan sola, porque padecen lo mismo que tú». Los enfermos saben lo complicado que resulta explicar lo que siente. «Es difícil de entender, sobre todo al principio, necesitas mucha ayuda».

Los síntomas son claros, «dolor generalizado y un cansancio extremo» que no se sabe a qué achacar en un primer momento. Está claro que la dolencia es mucho más de lo que aparenta cuando hay gente que han tenido que abandonar sus empleos «porque tienes un montón de limitaciones, de dolores», confiesan algunos de los afectados que acude casi a diario a la asociación.

Después de doce años de funcionamiento en Almendralejo, esta semana han estrenado nueva sede en la avenida de San Antonio, desde donde «seguiremos intentando tener más calidad de vida y encontrar algún alivio con las diferentes terapias que desde Afibroal llevamos a cabo», sentenció su presidenta.

Petri hablaba en su inauguración de que el hecho de que el «dolor físico y emocional no es visible para los demás nos lo hacen complicado», por ello piden comprensión para una enfermedad que afecta más a las mujeres que a los hombres y que se suele manifestar a partir de los 35 años. «Hay gente más joven, pero suele ser a partir de esa edad».

En la sede seguirán haciendo actividades como terapia grupal de sicología, ejercicios físicos, fisioterapia con masajes y terapias con manualidades, pero lo harán de una manera más cómoda en un local mejor acondicionado y con más amplitud. La sede está abierta de lunes a jueves en horario de tarde.

Desde 2007

La asociación nació en el año 2007 en la capital de Tierra de Barros y desde entonces ha estado disfrutando de una sede en la calle Monsalud, «teníamos que hacerle arreglos y optamos por cambiar a algo mejor». Ahora se encuentran en la avenida de San Antonio, en un local en el número 50, de una sola planta y al que se accede sólo a través de un escalón, no como en la anterior sede. «Es más moderno, más amplio», explicó la presidenta, que recordó que el nuevo local tiene un salón de mayores dimensiones. Además, cuenta con una pequeña cocina, despachos para los profesionales que dan terapias, un despacho para la administración, un almacén y una habitación pequeña para guardar las cosas de los talleres.

 

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