«La versatilidad del caballo lusitano es amplísima»

Álvaro Avís, con uno de sus lusitanos. :: HOY/
Álvaro Avís, con uno de sus lusitanos. :: HOY

Álvaro Avis, ganadero equino trujillano, enamorado del caballo lusitano, comenzó a montar su yeguada hace 15 años y ahora vende en el extranjero

JAVIER SÁNCHEZ PABLOS

Álvaro Avís siempre ha sido un apasionado del mundo del caballo. Hace 15 años, se incorporó al sector con la puesta en marcha de una yeguada. Se llama 'Lusitanos Coudelaría Benavis', con el hierro del infinito. Este trujillano forma parte de la ejecutiva de la Asociación Española de Criadores de Caballos Lusitanos y es el presidente de la regional. .

-¿Qué vio en esta raza de caballos?

-Me quedé impactado cuando veía lo que hacían los caballos en una corrida de rejones. La forma que libraba la muerte ante la entrada de un toro en escasos metros. Tiene la capacidad de quitarse del medio y torear al astado. Esa imagen que quedó grabada. Descubrí estudiando que era el lusitano y me enganché por este tipo de equino por sus condiciones físicas.

«Se busca que, al menos, los padres y los abuelos hayan hecho algo importante, sean un referente» «Estamos haciendo pinitos para ponernos de acuerdo, porque juntos llegamos más lejos»

-Y montó una yeguada.

-Así es. Comencé poco a poco comprando potras. Su base genética está formada por las yeguas del hierro de Las Corajas, ubicada en Zorita, que es referente en el sector. Considero que es una de las genéticas más importantes que hay del caballo lusitano en el ámbito mundial.

-Además de la afición, es también un negocio.

-Si no fuera también negocio, no se podría mantener. Criamos caballos de calidad. Apostamos por grandes selecciones de los mejores caballos de Portugal, que son los que estamos utilizando como sementales, para sacar o pintar el cuadro que tenemos todos del caballo en la cabeza. Todos los criadores tenemos un modelo y por ello trabajamos.

-¿Cómo se hace?

-Jugando un poco con la genética y, sobre todo, con la suerte. Yo puedo decir que he tenido suerte. Estoy orgulloso de cómo van evolucionando las cosas. Se busca, al menos, que los padres y los abuelos hayan hecho algo importante, sean un referente. La genética es muy importante pero estoy convencido de que los caballos 'abuelean' más que 'padrean'. Ante este hecho, buscamos la genética de atrás. Insisto en que hay que hacer un esfuerzo para buscar la selección y, por tanto, esa calidad. El proceso es muy lento. Desde que comienzas a trabajar hasta que ves los resultados pueden transcurrir diez, doce o incluso quince años. Ademas, hay que pasar por distintos procesos hasta que el caballo llega bien. Es un sector muy diferente a cualquier otro sector empresarial.

-Para que se usa el lusitano?

-Este tipo de caballos es versátil y tiene fuerza. Esas dos características quizá es lo que le diferencia de otras razas. Tiene capacidad suficiente para dejar domarse y para hacer los ejercicio que se le exigen, bien en doma clásica, bien en equitación de trabajo, bien en enganche. Esa versatilidad del caballo lusitano es amplísima.

-¿A dónde van sus equinos?.

-Hasta ahora, la mayoría va al exterior. El último vendido, hace unos días, fue a Alemania. También han ido a Italia, Francia, Finlandia y Noruega, entre otros sitios.

-Ha estado trabajando en la promoción del lusitano a través de agrupaciones.

-No cabe duda de que las asociaciones hacen un papel maravilloso, que es aunar a todos los ganaderos. Nosotros desde Extremadura, estamos intentando poner ese granito de arena. De hecho, el año pasado, montamos la primera jornada de comercialización en Trujillo, donde trajimos representantes de nueve países de potenciales compradores para enseñar los productos de todos los ganaderos extremeños. Sobre este aspecto, remarco que hoy en día Extremadura es la comunidad autónoma de toda España que más ganaderías de lusitanos tiene. Desde la asociación extremeña, estamos haciendo pinitos para ponernos de acuerdo, porque juntos llegamos más lejos. Si aprovechamos las sinergias que hay y los canales de comercialización, se llega más lejos. Por tanto, se trata de contar con una mayor cohesión de grupo.