El vacuno de carne, un sector equilibrado

España ocupa la cuarta posición en la Unión Europea en cuanto a la producción de animales vivos y carne, y Extremadura produce alrededor del 5% del total español

JUAN QUINTANA

La XIV edición de la Feria Internacional para la Producción Animal (Figan) reunió a la vanguardia del sector agroganadero. Fue una oportunidad para ver las fortalezas del vacuno de carne a través de su joven y activa Interprofesional (Provacuno), o de la experimentada Asociación de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac).

El año 2018 tuvo dos escenarios bien diferenciados para este sector. Los siete primeros meses fueron muy positivos debido en gran medida al elevado número de salidas de animales vivos a otros países, en particular a Turquía. A partir de agosto cambió la tendencia debido a la caída de la demanda turca. En la actualidad, el mercado está en récords históricos, y mientras que en el resto de Europa están bajando las producciones, España se encuentra en un periodo expansivo. Se trata de un sector en crecimiento, que en la actualidad ocupa la cuarta posición en la Unión Europea en cuanto a producción de carne y animales vivos. En el caso de Extremadura se produce alrededor del 5% del total de la carne de vacuno española.

En torno a este sector, al igual que sucede en general con la ganadería, se ha abierto un debate social que pivota en torno al medioambiente, la salud y el bienestar animal. En primer lugar es importante destacar que, como cualquier actividad productiva, consume recursos y genera residuos, como los gases de efecto invernadero (GEI). Pero los datos están muy alejados de las grandes magnitudes que muchas veces se usan a la ligera. La realidad es que el 11% de los GEI proviene del sector agrario, y la ganadería es responsable del 5%, lejos del 50% que representan la industria y el transporte. Por otro lado, se olvida que son muchos los servicios ecosistémicos que proporciona la ganadería rumiante. Por ejemplo, fija una gran cantidad de carbono a través de los pastos. Su desaparición tendría muchos más efectos negativos para el medioambiente que positivos.

Por tanto, es necesario trabajar y avanzar técnica y tecnológicamente para reducir las emisiones e incrementar sus aportaciones. En esta línea, el proyecto Beef Carbon, al amparo de la iniciativa europea medioambiental Life, tiene como objetivo reducir los GEI un 5% en 10 años, además de formar a los ganaderos para la mejora en la gestión. Todo ello con el apoyo de un observatorio de emisiones a nivel europeo y nacional, y de la creación de un plan colectivo entre cuatro grandes países productores, como son Irlanda, Italia, Francia y la propia España.

Desde la perspectiva alimentaria, la carne forma parte de la tradición gastronómica de nuestro país, pero más allá de esta realidad cultural, nuestra especie ha evolucionado tal como lo ha hecho, en buena medida, porque comenzamos a consumir carne. Desde el punto nutricional hay evidencia científica de sus beneficios, siempre que sea parte de una dieta equilibrada, compartida con todos los grupos de alimentos. Se discute mucho sobre la posibilidad de sustituirla por otras proteínas de carácter vegetal. Es una opción, pero no es razonable. Contra lo que muchas personas piensan, no todas las proteínas son iguales y la de origen animal es de alto valor biológico. Por ejemplo, contiene vitamina B12, que debe ser suplementada en las dietas exclusivamente vegetales.

Por otro lado, hay que recordar que una alimentación basada en proteína vegetal exigiría el cultivo de mucha más superficie, mientras que la capacidad de poner en producción más tierras agrícolas es muy limitada, con un margen de crecimiento que solo ronda el 4% Además, otro factor muy relevante es que se estima que alrededor de mil millones de personas en el mundo viven de la cadena de producción ganadera.

Quizás lo que necesita el sector es dedicar más tiempo y recursos a abrirse a la sociedad y a mostrar estos y otros muchos aspectos de la producción de carne. Asuntos que preocupan, pero que todavía son desconocidos para buena parte de los ciudadanos.