La subida del salario mínimo en el campo traerá despidos, según Apag

REDACCIÓN

Apag Extremadura Asaja destacó ayer que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 900 euros mensuales aprobada por el Gobierno es «insostenible» para el campo extremeño y se traducirá en despidos. La organización agraria considera que esta medida es una baza electoral y que, combinada con el aumento de las cotizaciones para los autónomos, supondrá la puntilla para el campo extremeño.

De esta forma, la asociación cree que la subida del SMI obligará a muchos agricultores a recurrir a la mecanización o a la contratación de trabajos a empresas de servicios con el fin de prescindir de mano de obra asalariada, que según dice, es escasa y cara, a causa del subsidio agrario».

Apag cree que esta medida se traducirá en despidos, ajustes de horas o trabajo en negro, ya que las empresas no podrán hacer frente a los costes salariales, al tiempo que destaca que esta medida traerá consecuencias perniciosas para los agricultores que «ya están muy castigados con precios irrisorios y los elevados costes de producción».

Asimismo, la organización considera que el incremento salarial, del 22,3% respecto a 2018, repercutirá negativament» en el sector primario extremeño, que según ha dicho, va a generar menos ingresos en las explotaciones, «derivando previsiblemente en una reducción en la mano de obra».

Por otro lado, Apag Extremadura Asaja recuerda que la subida del SMI a 900 euros mensuales se aplica tanto a agricultores eventuales como a temporeros, con un salario de 42,62 euros al día que afectará a más del 50% de todas las categorías del convenio del campo.

Ante esta situación, la organización ha reclamado al gobierno la propuesta de alternativas para suavizar las consecuencias negativas que tendrá la subida, al tiempo que plantea como posible solución la implementación de exenciones en la Seguridad Social.