Ribera del Guadiana certificará uva portuguesa para ganar en calidad

Vid con uva tinta en el término municipal de Arroyo de San Serván poco antes de cosecharse. :: J.M. ROMERO/
Vid con uva tinta en el término municipal de Arroyo de San Serván poco antes de cosecharse. :: J.M. ROMERO

Bodegueros y productores, además de la Junta, aprueban la admisión de nueve tipos de vid en la DO, cinco blancas y cuatro tintas

CELESTINO J. VINAGRE

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Ribera del Guadiana decide la admisión de nueve variedades de uva, de ellas siete portuguesas, con las que podrá producir y comercializar vino acogido a esta DOP. La Dirección General de Agricultura de la Junta acaba de validar la petición del sector vitivinícola extremeño (bodegas, agricultores y organizaciones agrarias) para modificar el pliego de condiciones que desde 1999 fijaba las variedades de uva permitidas. De las nueve variedades seis son de origen portugués, una española (la Xarello, muy arraiga en Cataluña para producir cava) y dos francesas.

Satisfacer la nueva demanda sobre determinados tipos de vinos y aumentar la calidad de los que ya se crean en Extremadura bajo el sello de Ribera del Guadiana son los dos motivos que explican una decisión relevante.

«Tenemos un pliego de condiciones de hace veinte años, casi imposible de modificarlo respecto a las variedades de uva que se pueden utilizar. Ahora hay una nueva normativa con la que todo se agiliza. Hemos decidido sumarnos a ello para adaptar ese pliego a la demanda del consumidor, incrementando la calidad certificada de nuestras variedades autóctonas», resume Francisco Javier López, gerente de la DO.

Características

De esta forma, en los nuevos planes de reestructuración de viñedo que presenten los viticultores de la denominación de origen se pueden incluir vides con nueve variedades hasta ahora no admitidas.

Cinco son blancas (Antão Vaz, Arinto, Colombard, Fernão Pires, Xarello) y cuatro tintas (Casteláo, Malbec, Touriga Nacional y Trincadera).

La variedad Xarello, muy extendida en Cataluña, se conoce en Extremadura porque es la que plantan desde hace años los agricultores de Almendralejo que hacen cava bajo la denominación de origen que ampara al vino espumoso. Es junto con la Macabeo y la Parellada una de las tres variedades tradicionales usadas para cava.

Mientras, la Malbec (con gran presencia en Argentina) y Colombard son originarias de la región francesa de Burdeos y las otras seis son autóctonas de Portugal. Por su parte, la Touriga Nacional es básica para la mezcla de los afamados vinos de Oporto y la uva de variedad Trincadera es típica del la región vecina del Alentejo, uno de los territorios de Europa donde más ha crecido la superficie de viñedo gracias al aprovechamiento del embalse de Alqueva.

«La evolución de nuestros vinos hace conveniente que las variedades de uva tinta y blanca que ya tiene admitidas la denominación de origen se apoyen otras variedades bien adaptadas a la región y que aportan un plus de calidad importante. El aroma, la acidez que, por ejemplo aporta la variedad arinta a nuestros vinos es magnífica», explica a este periódico el gerente de Ribera del Guadiana.

Las variedades se mezclarán con las ya admitidas en la DO ante la demanda del consumidor

Que la mayoría de las nuevas variedades admitidas para la denominación de origen extremeña sean portuguesas no es casualidad. Portugal, por cierto, tiene 500 variedades de uva autóctona.

«Están a 60 kilómetros de nuestras grandes zonas de viñedos, con un clima y un suelo muy similares y perfectamente adaptadas a nuestro terreno. Y son variedades que mejoran la calidad que tienen las autóctonas o incluidas ya en el pliego de condiciones de Ribera del Guadiana», añade López.

Graduación

Son variedades muy utilizadas en coupages, que en terminología vitivinícola consiste en mezclar dos o más vinos de distinta graduación para crear otro. Las nuevas variedades que van a entrar en el pliego de Ribera del Guadiana se van a usar, básicamente, no para que se comercialicen nuevos vinos de esa variedad sino para mezclarlas con las tradicionales de Extremadura.

«No tiene sentido competir con una variedad monovarietal portuguesa que ya cuenta con un elevado grado de comercialización allí. Lo mejor es usarlas para coupage», enfatiza el gerente.

Las variedades autóctonas blancas que recoge la DO Ribera del Guadiana son la macabeo, la uva Eva de Los Santos, Pardina o la Cayetana. En cuanto a tinta sobresale la uva tempranillo.

La última estadística oficial indica que la denominación de origen comercializó el año pasado unos 8 millones de litros, apenas un 2,3% del total de la producción anual porque la inmensa mayoría de los caldos extremeños se sigue vendiendo todavía a granel.

Un total de 25 bodegas están certificadas para producir vino bajo Ribera del Guadiana, que tiene entre 35.000 y 40.000 hectáreas inscritas y 3.000 viticultores.

García Seco dice que se han cumplido las peticiones de los productores de cava

La consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, Begoña García Bernal, destacó ayer el papel de la «innovación y la investigación para el campo extremeño», así como para las posibilidades que ofrecerá el regadío en una comarca como Tierra de Barros. García hizo estas declaraciones ayer en Almendralejo, donde asistió a la clausura de las XLI Jornadas de Viticultura y Enología Tierra de Barros y el I Congreso Agroalimentario de Extremadura, que se han celebrado esta semana, organizado por el Centro Universitario Santa Ana en colaboración con la Junta.

«Estamos en el corazón de Tierra de Barros y lógicamente aquí importa, e importa mucho, hablar de vino, de cava, de olivos y de aceite y de todo ese amplio mundo que gira en torno a este sector», señaló.

García recordó que este año se han satisfecho todas las peticiones de los agricultores para nuevas plantaciones de viñedos de variedades destinadas a cava en Almendralejo, lo que ha permitido que 202 hectáreas sean incorporadas a la denominación de origen. Asimismo, la consejera de Medio Ambiente puso en valor el papel que juegan unas jornadas como las de Santa Ana «en todo lo que tiene que ver con el regadío, con la innovación y con la investigación y las nuevas tecnologías».

Durante la clausura se entregó el premio el XXIX Premio de Investigación 'José Luis Mesías Iglesias' al trabajo 'Alérgenos en el vino', realizado por un equipo de investigadores del Departamento de Química Analítica e IACYS de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Extremadura.