Los regantes se oponen a la subida del precio del agua

Andrés del Campo. :: HOY/
Andrés del Campo. :: HOY

Critican que el Libro Verde de la Gobernanza del Agua se ha redactado sin tener en cuenta que el regadío concentra el 75% de la demanda

EFE

Don Benito. El presidente de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), Andrés del Campo, rechazó ayer miércoles la subida del precio del agua como medida para alcanzar un uso eficiente de este recurso.

Una medida que plantea el Libro Verde de la Gobernanza del Agua en España (LVGA) impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica con el objetivo de abordar un cambio en la política hidrológica nacional en un contexto de cambio climático.

Así, Del Campo, que participa en el XXXVII Congreso Nacional de Riegos, en Don Benito (Badajoz), se opuso a la modificación del régimen económico-financiero del agua propuesta en el Libro Verde, según recoge un comunicado de esta organización.

A su juicio, la legislación española ya está adaptada al principio de recuperación de costes que pide la normativa europea -la Directiva Marco de Agua (DMA)- y es necesario aplicarlo de forma correcta.

Según la documentación oficial aportada por Fenacore, en España se recuperan el 80% de los costes financieros relacionados con el agua y cerca del 70% de los costes totales, lo que demuestra que efectivamente se cumple con la normativa europea, máxime cuando la Directiva Marco de Agua no exige recuperar el montante total, sino «tener en cuenta el principio de recuperación de costes», precisó.

«Habría que determinar qué precio deben pagar por el agua los usuarios y qué debe cargarse a los Presupuestos Generales del Estado, ya que los costes ambientales tienen que ser asumidos por la sociedad en su conjunto», según Del Campo.

En este sentido, consideró que si se incrementa la tributación del agua, «se perjudicará todavía más la competitividad de un sector estratégico como es la agricultura, ya en clara desventaja por unos costes de producción desorbitados debido al fuerte encarecimiento de la factura eléctrica en los últimos años».

En opinión de los regantes, las modificaciones planteadas en el Libro Verde son una muestra de que el equipo encargado de llevar a cabo su redacción desconoce por completo aspectos básicos como que la legislación actual promueve ya un uso eficiente del agua a través de la modernización de los regadíos.

Por ello, es necesario, a su juicio, impulsar el Plan Director de Regadíos, orientado a modernizar las 800.000 hectáreas todavía pendientes de acuerdo al doble objetivo de ahorrar agua y energía.

Y es que en opinión de Fenacore, un trabajo de este relieve debería haberse encargado a un centro oficial reconocido internacionalmente y con experiencia como consultora oficial de la Administración del Agua como es el Cedex, en lugar de delegar las propuestas a las comunidades autónomas y hacer prevalecer el interés localista sobre el general, cuando el agua es competencia del Estado.

Además, entre los 32 expertos elegidos para desarrollar las propuestas para este Libro Verde, «apenas había dos representantes de las comunidades de regantes, a pesar de concentrar el 75% de la demanda de agua en España».

Esto supone un desequilibrio que ha dado como resultado un planteamiento en el que el medio ambiente aparece como único y principal objetivo de la legislación y la administración hidráulica, criticó.

Estas inconsistencias, unidas al hecho de que la ministra en funciones de Transición Ecológica, Teresa Ribera, no se ha reunido todavía con los representantes del 80 % del regadío en España, hacen temer a Fenacore que «esto desemboque en un diseño erróneo de la política del agua».

En este sentido, hseñaló que su federación ha elevado una petición al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para el traspaso de esta competencia a la cartera de Fomento.