Más ponedoras y mayor consumo de huevos

Extremadura es una de las comunidades autónomas que menos huevos consumen per cápita, junto con Andalucía, Castilla-La Mancha y Canarias.

JUAN QUINTANA

Casi 47 millones de gallinas ponedoras en España es un dato bastante impresionante, que supone de media un animal por habitante. Además, se trata de una cifra que sigue en aumento, habiendo crecido más del 7% con respecto al año anterior; por cierto, más de lo que crece la población de nuestro país.

En este periodo se produjo un importante incremento de la cabaña en sistemas alternativos (ecológicas, camperas y criadas en libertad), que pasó del 7,1% en 2016 al 12,2% en 2017, un crecimiento mucho más sustancial si se compara con diez años atrás, en 2017, donde representaba un exiguo 3,5%. En concreto, el mayor aumento de animales se ha producido en aquellos criados en suelo, que han más que duplicado el número. Todo ello según los datos oficiales del Registro de Explotaciones Ganaderas (REGA).

En todo caso, una cifra muy alejada de la media europea, que dispone de casi un 47% de animales criados en este tipo de sistemas alternativos, con países como Alemania u Holanda donde representan el 93% y el 82% respectivamente. Pero también otros países del arco mediterráneo nos superan, es el caso de Francia con un 35% o Italia con un 38% Datos que llevan a la reflexión, sobre todo si se considera que el censo español representa más del 10% del total de la Unión Europea, superada por Alemania, con la mayor cabaña de puesta, y por Italia y Francia.

En cuanto al número de explotaciones, aumentaron solo un 2% alcanzando las 1.681. Este dato es llamativo y de él se puede concluir que el aumento de animales criados ha supuesto también un aumento en el dimensionamiento de las explotaciones, haciéndolas más eficientes, y/o quizás también ser debido a la puesta en marcha de nuevas explotaciones con un tamaño superior a la media. En el caso de Extremadura, en 2017 había registradas 60 granjas de producción de huevos, frente a las 48 de 2013, un crecimiento que, sin embargo, no ha alterado su peso dentro del sector, que se ha mantenido en el 4,5% del total nacional.

Todo ello con un aumento de la producción que rondó el 9% y una caída del 14% en las exportaciones, lo que confirma la tendencia de crecimiento en el consumo interno de huevo en los hogares, que fue del 1,6% en 2017 y supone un consumo medio de 258 huevos por persona y año. Esta situación fue acompañada de repunte de precios por encima del 55% Esta excepcional situación se debió a la elevada demanda como consecuencia de la crisis del fipronil, que una vez superada permitió que las cotizaciones volvieran a niveles más normales. Volviendo al consumo, su crecimiento fue en 2017 más moderado que el de 2016, que superó el 10% Estos datos están alineados con la evolución prevista por la Comisión en su informe sobre los mercados agrícolas, que estima un crecimiento de más del 7% de consumo para 2030. Extremadura es una de las comunidades autónomas que menos huevos consumen per cápita, junto con Andalucía, Castilla-La Mancha y Canarias.

Con un perfil de consumidor que se inclina cada vez más por una alimentación proveniente de sistema menos intensivos, parece lógico que el sector español vaya poco a poco adaptándose al modelo predominante en Europa. La presión política, condicionada por la intensa actividad algunos grupos que se supone defienden el bienestar animal, y la estrategia comercial de algunas cadenas de distribución que de manera lícita reaccionan ante esta tendencia, probablemente estén forzando al sector a un paulatino cambio de modelo, no sin un enorme esfuerzo económico.

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