La peste porcina africana vuelve a acechar

En la UE ya hay diez Estados miembros afectados por esta enfermedad. También en Asia la situación es crítica. En España, la profunda experiencia adquirida en segunda mitad del siglo XX ha posibilitado que los mecanismos de detección y defensa sean altamente eficaces

JUAN QUINTANA

LA peste porcina africana (PPA) es quizás la principal amenaza sanitaria de nuestra cabaña ganadera. No afecta a la salud de las personas, pero puede tener muy importantes consecuencias económicas en el sector ganadero. Esta enfermedad es bien conocida y temida en España desde hace décadas. En 1960 entró de forma muy virulenta en nuestro país desde África, vía Lisboa. Se tardaron más de dos décadas en poner en marcha un Plan Coordinado eficaz, que puso los cimientos para su erradicación. Nuestro país fue apoyado, pero también presionado por la propia Comunidad Europea, que no quería un nuevo socio con un problema sanitario de esta envergadura. No fue hasta 1995 cuando definitivamente se dio por erradicada la PPA en España. Ahora la amenaza vuelve a rondar a nuestro potente sector porcino.

A día de hoy, en la Unión Europea (UE) ya hay diez Estados miembros afectados por la PPA. En 2007 se reactivó en Rusia, extendiéndose en 2012 a Ucrania y un año después a Bielorrusia, siendo estos países su puerta de entrada a la UE, donde en 2014 se detectó en jabalíes y cerdos domésticos en Lituania, Letonia, Estonia y Polonia, para posteriormente moverse a la República Checa, Rumanía, Hungría, Bélgica, Bulgaria y Eslovaquia. La rápida difusión de esta enfermedad en Europa se debe al importante aumento de la población de jabalíes y a la existencia de explotaciones con deficientes medidas de bioseguridad.

En España, la profunda experiencia adquirida en la gestión de la crisis de la PPA de segunda mitad del siglo XX ha posibilitado que los mecanismos de detección y defensa en nuestro país sean altamente eficaces, lo que permite ser relativamente optimistas sobre la contención de la enfermedad más allá de nuestras fronteras.

Sin embargo, la posibilidad de entrada de esta enfermedad en España es real, por ello es necesario ser capaces de detectar rápidamente los focos, reforzar los planes de vigilancia y control y mejorar la formación y concienciación tanto a ganaderos como a cazadores. Además, es perentorio realizar un adecuado plan de control de la población de jabalíes y garantizar los sistemas de bioseguridad en las explotaciones. Por cierto, una bioseguridad que se rompe cada vez que un grupo animalista invade una explotación ganadera y pone en riesgo, tanto la vida de los animales de la explotación asaltada, como la de los que se crían en zonas contiguas, que podrían ser preceptivamente sacrificados en caso de detección de un foco próximo.

En la actualidad el gobierno central está trabajando conjuntamente con las comunidades autónomas para establecer una estrategia con objetivos comunes, que anuncian estará sobre la mesa antes de finales de año. Se trata de una competencia autonómica que es abordada en la mesa sectorial y que busca alcanzar una solución viable tanto para la actividad ganadera como para la caza, dado que en la actualidad el jabalí es el vector principal de su rápida propagación por Europa.

Pero no solo en la UE el problema es cada vez más grave, también en Asia la situación es crítica. En China, los productos derivados del cerdo se han encarecido por encima del 30% debido a la PPA, que redujo en casi un tercio la producción de porcino de este país. Por el momento tiene una previsión mínima de recuperación de cinco años. Una coyuntura que, dado el potencial productor y consumidor del gigante asiático, no solo afecta al país oriental sino a todo el sector a nivel mundial.

En todo caso, el gran reto para conseguir la desaparición definitiva de esta dañina enfermedad es encontrar la vacuna. En ello se lleva trabajando hace décadas desde España, pero también desde otros países como Reino Unido o Vietnam, entre otros. De hecho, el pasado junio la Comisión Europea anunció la financiación de un proyecto de investigación para conseguir dicha vacuna que, por cierto, será liderado por un equipo científico español.