La negociación del convenio del campo continuará en septiembre

Aunque sindicatos y organizaciones agrarias avanzan en el diálogo, Asaja se levantó ayer de la mesa por el control de la jornada laboral

MÉRIDAEUROPA PRESS.

Sindicatos y organizaciones agrarias se han emplazado al mes de septiembre para seguir negociando el convenio del campo tras el encuentro mantenido ayer miércoles en la sede de APAG Extremadura Asaja en Mérida (Badajoz).

Según el presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, en el encuentro de ayer se produjeron «acercamientos» en algunos puntos como es la puesta en servicio de la Tarjeta Profesional Agraria (TPA) que se entiende «beneficiosa para todas las partes».

De este modo, con la TPA lo que se lograría es «más agilidad» a la hora de que los trabajadores puedan realizar sus labores en el campo, puesto que su formación estaría acreditada sin necesidad de nuevos cursos.

Por su parte, el punto relacionado con el control horario se ha dejado sobre la mesa pendiente de un informe sobre la interpretación y el encaje jurídico a la hora de su aplicación.

En cuanto a la jornada laboral, las posiciones «continúan en el punto de partida y sin acuerdo entre las partes», no obstante, estas se han emplazado a seguir las reuniones tras el verano.

Por su parte, Asaja Extremadura se levantó de la mesa de negociación del campo al comprobar, según dijo, una vez más, la «falta de espíritu negociador y conciliador de los sindicatos, como se ha venido produciendo en los últimos meses».

«El último ejemplo ha ocurrido hoy -por ayer- en el encuentro celebrado en Mérida, donde los sindicatos no han aceptado que sea un inspector de trabajo quien sea el encargado de dar el visto bueno a una sola firma de los trabajadores a la hora validar su jornada laboral (a final de mes o al final del contrato) y no diariamente como se viene produciendo ahora», señaló Ángel García Blanco.

Según Asaja Extremadura, el «sistema propuesto, y no aceptado», serviría para «agilizar la burocracia y así no se tendría que firmar cada día, pero los sindicatos siguen estando en una postura completamente obsoleta, impropia del siglo XXI».

Ante esta situación, Ángel García Blanco tomó la decisión de no continuar con las negociaciones y abandonó la reunión, por lo que prevé que no se firme el convenio del campo en Extremadura esta campaña, pese a los «tremendos daños económicos en la producción que se vienen produciendo, y que se une a la sequía que asola los campos extremeños».

«Estamos en una situación inviable, por un lado nos han subido los salarios un 22%, mientras no paran también de estar al alza los costes de producción, y encima ahora ya empezamos a escuchar otras nuevas propuestas que terminarían de hundir al campo extremeño, por si no fuera poco, la de volver a subir el Salario Mínimo Interprofesional a 1.200 euros, una auténtica locura y absolutamente inasumible», aseveró.

De esta forma, Ángel García Blanco insistió en que, para «paliar los daños ocasionados», la jornada laboral de las peonadas se aumente de seis horas y media -incluido los 15 minutos de descanso- a siete, y así «poder compensar la subida unilateral de 38,57 euros a 46,34, fijado como obligado cumplimiento por el laudo arbitral, el mismo laudo que ahora los sindicatos no quieren que se establezca para el asunto de las firmas», concluyó García Blanco.