INYECCIÓN DE TESORERÍA PARA EL AGRO

Las ayudas directas de la PAC suponen el 30% de la renta de los agricultores. España recibió en 2018 4.938 millones de euros, lo que supone una media de 9.584 por productor

JUAN QUINTANA

Las ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC) han ascendido en 2018 a un total de 4.936 millones de euros, que serán repartidos entre los 717.591 agricultores que han solicitado dichas ayudas. Por tanto, cada productor recibirá de media unos 9.584 euros. Hay que recordar que las ayudas de la PAC suponen una aportación a la renta agraria que ronda de media el 30% de la misma.

En cuanto a los pagos de dichas subvenciones, que comenzaron a mediados de octubre, en 2018 ya se han ingresado en las arcas de los agricultores entorno al 80% de las mismas, lo que supone un montante total de algo más de 3.993 millones de euros. En el caso de Extremadura se han percibido algo más de 378 millones de euros en este concepto, un 9,5% del total nacional. Estas aportaciones directas de la PAC suponen más de 90% de los pagos que realiza el Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) y corresponden en un 59% al denominado pago básico, el 31% al pago verde, el 7% a las ayudas asociadas, el 2% a pequeños agricultores y el 1% a jóvenes agricultores. En particular son estas últimas ayudas especialmente relevantes por su contribución al rejuvenecimiento del sector. En 2018 se duplicaron con respecto a las de 2017; sin embargo, el motivo del incremento de esta partida no ha sido un aumento sustancial del número de jóvenes agricultores, sino la decisión del gobierno español del duplicar el montante de las ayudas individuales, en aplicación del Reglamento Ómnibus. Se trata por tanto de una buena noticia para la sostenibilidad de los actuales jóvenes agricultores, pero no tanto para el rejuvenecimiento del sector.

En relación con el pago asociado a las ayudas al vacuno, todavía se está pendiente de certificar las condiciones de admisibilidad, por lo que aún no se ha podido definir el importe unitario, tal como sí se ha realizado para vaca nodriza, vacuno de leche, ovino y caprino. En todo caso, el resto de los pagos tienen hasta finales de junio como plazo máximo para ser abonados.

Por otro lado, finaliza 2018 con una caída media de un euro por kilo en el precio del aceite de oliva en origen. El motivo ha sido el incremento de las lluvias que permitieron una buena floración y fructificación, lo que ha generado una alta producción, que puede ser un 25% superior a la anterior campaña. Sin embargo, el rendimiento graso ha sido más bajo de lo esperado, con una reducción aproximada del 2%

En todo caso y a pesar de ser el primer productor mundial, este importante aumento de la producción en España no va a poder compensar la caída en el resto de los países productores, por lo que el Comité Oleícola Internacional estima una reducción en la producción mundial superior al 5% hasta situarse en 3.130 millones de toneladas.

España, con el 37% de las exportaciones es el principal vendedor de aceite de oliva a nivel mundial y, en particular, al mercado estadounidense, que a su vez es el mayor importador mundial. Como segundo país exportador se sitúa Italia con el 26%, seguido de Túnez (12%), Turquía (6%) y Portugal (5%).

En cuanto al consumo, los nuevos países consumidores aumentan cada año el gasto en este alimento y tienen un potencial de crecimiento elevado, de la misma manera que todavía quedan por abrir muchos mercados donde el consumo es muy reducido. Sin embargo, en los países tradicionales, donde existe tradición productora, el consumo se ha estancado y su posible crecimiento no es tan sencillo como en los mercados emergentes.