«Habría incentivar a los que quieran emprender en el campo»

Diego Lavado es agricultor desde los 16 años. :: G.C./
Diego Lavado es agricultor desde los 16 años. :: G.C.

Para este joven agricultor, el relevo generacional está siendo muy escaso y habría que luchar contra ello

GLORIA CASARES

Este almendralejense es agricultor desde los 16 años. Reconoce que no encontró motivaciones para estudiar una carrera universitaria, por lo que decidió emprender su camino laboral en la agricultura. También por poder trabajar con y para la familia.

-¿Se arrepiente?

-Debo reconocer que he ido de menos a más en cuanto a responsabilidades y a día de hoy no cambiaría mi trabajo por nada. Me encuentro muy feliz y con muchos proyectos para crecer como empresario. La mayor ventaja es trabajar para uno mismo y planificar tu futuro.

«Habría que facilitar que los agricultores jóvenes que ya estamos trabajando podamos tener mejor acceso a inversiones»

-¿Qué diferencias hay ahora?

-Evidentemente, todo evoluciona muy rápidamente, empezando por la maquinaria, mucha tecnología, y sobre todo tener mucha inteligencia para sacar el máximo rendimiento a cada explotación. Todo esto han sido unos cambios enormes y positivos de hace 25 años atrás. Y la verdad que para personas emprendedoras y con ganas de invertir, es una motivación más.

Es más rentable ahora si se hacen las cosas bien y si eres capaz de dar con la tecla. Todo no depende del agricultor porque queremos producir, producir calidad y que los precios sean acordes las inversiones que se están haciendo y el trabajo que cuesta mantenerlos.

-¿Afecta el cambio climático?

-La verdad es que es algo muy preocupante y a veces es desconcertante. Para nuestro sector resulta dramático tener grandes épocas de sequías, daños de tormentas, etc. Todo evoluciona de forma antinatural y es difícil ser previsible.

«Hecho en falta más ayudas para los mayores de 40 años para poder potenciar las explotaciones»

-¿Cómo se presenta la campaña?

-Si no llueve en breve, vamos a tener problemas. Llevamos un otoño e invierno extremadamente seco y eso para nuestros campos es bastante perjudicial. Se puede tener buenas cosechas tanto de uva como de aceituna, pero siempre que llueva y a poder ser abundante. Si no llueve, la planta se debilita y hará que disminuya la producción considerablemente, hablo por supuesto de las plantaciones de secano.

-¿Y los precios cómo han ido?

-Todo un año criando una cosecha lleva mucho esfuerzo y mucho dinero invertido y es muy injusto que el agricultor no pueda poner precio a su producto. Lamentablemente hay una cultura a nivel nacional que, en este caso, hace que haya una zona o diversas personas que son las encargadas de poner el precio a lo que se produce en nuestra tierra. Venimos de los últimos dos años donde los precios han sido correctos, pero este año han bajado considerablemente y lo peor de todo es que la mayoría de las bodegas de Almendralejo tienen mucho vino por vender y han vendido a precios bajos.

-¿El sector está envejecido?

-Hay muy pocos jóvenes en el campo y eso está siendo un problema enorme. Es difícil encontrar personas para trabajar de peón y la media de edad de los agricultores envejece cada vez más. Existen ayudas para los jóvenes de menos de 40 años para incorporarse al medio agrario, pero hecho en falta más ayudas para los mayores de 40 años para poder potenciar las explotaciones y poder tener mejor acceso a maquinaria más moderna. El relevo generacional está siendo muy escaso. Y muchos de los parados no tienen ni ganas ni interés por trabajar en el campo.

-¿Y la mano de obra?

-Los inmigrantes, a día de hoy, son la principal mano de obra existente. Sin ellos, habría que abandonar muchas explotaciones. Creo que sería muy necesario incentivar a jóvenes que quieran emprender su camino laboral en la agricultura. Y a los que ya estamos trabajando, que podamos tener mejor acceso a inversiones. También creo que habría que potenciar nuestros vinos y aceitunas en calidad. También necesitamos un apoyo mucho más eficiente del Gobierno regional, para luego defendernos ante toda España y que pueda repercutir en el agricultor de pie.