«Tenemos en el horizonte un 'brexit' que va a ser duro»

José María Naranjo, junto a un árbol de fruta de hueso. :: cedida/
José María Naranjo, junto a un árbol de fruta de hueso. :: cedida

Pertenece a la segunda generación de Tany Nature y ahora prepara Agroexpo, que se celebra del 23 al 26 de enero

ESTRELLA DOMEQUE

José María Naranjo, natural de Villanueva de la Serena, nació en agosto de 1981. Director de desarrollo de mercado y de marketing de Tany Nature, pertenece a la segunda generación de la empresa familiar, y además, es presidente del comité organizador de Agroexpo.

-Sin duda, es un vínculo familiar el que le une a la agricultura.

-La primera generación, que fueron mis padres, tenía muy claro que debía ser una empresa que continuara en el tiempo y fuera exitosa. Eso se conseguía haciendo unas reglas del juego, por lo que desde muy pequeños teníamos un protocolo familiar de incorporación.

«Agroexpo es ya la vela de lo que busca el sector agrícola en cultivos, tendencias e innovación»

-¿Cómo funciona ese protocolo?

-Lo más importante era tener experiencia fuera de nuestra empresa y en países terceros. Todo ello para saber lo que era el mercado laboral fuera y, sobre todo, aprender idiomas. Personalmente, eso me dio una mentalidad global, mucha formación y lo que nosotros llamamos 'luces largas', el poder ver no sólo delante de nuestra nariz, sino mirar más allá. Otra cosa importante es que para entrar en la empresa tenía que haber una vacante y que yo, como cualquier otra persona, opositase para esa plaza y alguien externo a la familia valorase mi incorporación. No entramos por ser 'hijo de'.

-¿Siempre supo que quería ser parte de la empresa familiar?

-No tuve dudas. Estuve en una empresa en Reino Unido que se planteó ficharme y no regresar a España. Era una empresa muy atractiva, líder en el sector de la distribución de fruta y verdura. Pero mi decisión fue clara: ser agricultor, fomentar la agricultura en Extremadura, pero lo más importante era llevar a cabo el proyecto de Tany. Todas las mentes que salimos fuera, obtenemos información y formación, tenemos que volver a añadir valor a la tierra que nos vio nacer.

-¿Cómo entiende la agricultura?

-Al agricultor se le encorseta mucho en el sentido de que como hijo de agricultores tiene que ser exclusivamente el que está en el campo labrando. Creo que es una visión totalmente diferente. El agricultor de hoy es moderno y sabe manejar las tecnologías, ver mercado y cómo hacer cada vez mejor su producto. Esto pasa por saber de agricultura, pero también de empresa. Mirar al futuro, planteando el presente.

«España no puede ser un país que vende fruta de hueso sólo por su precio»

-¿Qué objetivos se fijan en 2019?

-Están muy claros: crecer en productos que agreguen valor a los nuestros y generen mano de obra en Extremadura, pero trabajo de calidad, que una persona que trabaje con nosotros deje de ser temporero y tenga un trabajo estable de calidad.

-¿Cuál es el balance de la fruta de hueso en 2018?

-Tenemos en el horizonte un 'brexit' duro. Para nosotros ese es un mercado que nos catapultó a la internacionalización y que ahora mismo se nos está cerrando. Hay muchas empresas en nuestro sector, centradas en Inglaterra, el 'brexit' puede acabar con ellas. Para nosotros no va a ser fácil, todo lo que sea cerrar puertas que ha sido muy difícil abrirlas es un fracaso.

-¿Qué más hay en ese horizonte?

-El modelo de salarios que se está intenta hacer, si no se hace con cabeza puede ser complicado para los trabajadores y para los empresarios. Hay que facilitar las vías de comunicación y de alguna manera intentar llegar a entendimientos donde todo sea un 'win to win' para todos. Por otro lado, reclamamos unos precios justos y lo primero que tenemos que hacer es mirarnos a nosotros mismos. Nuestra competencia no es Cataluña, ni Murcia, ni Andalucía. Nuestros precios no son los que deben ser, es cierto, pero para ver a los competidores hay que poner luces largas, en Turquía o Grecia. Esos países apuestan por un sector unido que involucra a todo el sector agrícola. España no puede convertirse en un país que vende fruta de hueso sólo por su precio, tenemos que hacer un producto mejor y posicionarnos en el mapa.

-Y como presidente del comité organizador de Agroexpo, ¿cómo llega el sector agrícola a esta feria?

-El año es siempre mejorable, pero Agroexpo es un foro que por suerte tenemos en Extremadura y que se ha convertido en la vela de lo que busca el sector agrícola en nuevos cultivos, tendencias, tecnologías e innovación. Desde hace dos meses no hay espacios disponibles y eso es símbolo de su éxito. Un país vecino como Portugal cada vez tiene más interés en venir a Extremadura a hacer su feria del campo y pasa de ser una fiesta a ser unas jornadas técnicas.

-En líneas generales, ¿qué va a ofrecer esta edición de Agroexpo?

-El cultivo invitado que será el brócoli, pero lo más importante es que se hable de cultivos complementarios a los que tenemos. También las jornadas técnicas, porque Agroexpo se ha convertido también en una formadora para el campo.