«La Feria del Queso fue el reto que marcó mi vida»

Carlos Guerra, ayer, en la plaza Mayor de Trujillo. :: HOY/
Carlos Guerra, ayer, en la plaza Mayor de Trujillo. :: HOY

Con solo 24 años fue uno de los responsables del nacimiento de la institución ferial y del certamen trujillano

J. M. M. BADAJOZ.

La Feria del Queso de Trujillo cumple este año su 34 aniversario. Más de tres décadas situando a la localidad extremeña como la capital del sector quesero a nivel nacional durante los primeros días del mes de mayo. Una de las personas vinculadas al evento en sus inicios fue Carlos Guerra (Trujillo, 1961). Con apenas 23 años, uno de sus primeros proyectos profesionales fue la creación de la Institución Ferial de Trujillo, ente del que surgieron la Feria del Queso y la Agroganadera.

Este veterano profesional también ha estado ligado a entidades tan destacadas en la región como la Junta o Caja Extremadura. Ahora, con más de 30 años de experiencia en el sector de la comunicación institucional, ha emprendido una nueva aventura profesional.

-¿En qué año comienza su vinculación con la Feria del Queso de Trujillo?

«Queríamos crear algo que con el tiempo repercutiera positivamente en la economía de la zona»

-En 1985, como consecuencia de la creación de la Institución Ferial de Trujillo, que regularía y daría soporte jurídico y económico a la organización de sus ferias. Formé parte de su proceso de constitución como secretario técnico de la junta rectora y gerente de los certámenes.

-¿No le daba algo de vértigo estar al frente del evento y de la institución ferial siendo tan joven?

-Desde luego fue un reto profesional que marcaría toda mi vida. Me enfrentaba a la oportunidad de construir algo sólido en mi ciudad y que eso fuera posible desde sectores productivos tan fundamentales como el agroganadero o el agroalimentario. Algo que con el tiempo repercutiera positivamente en la economía de la zona y, por extensión, de toda Extremadura.

-¿Qué aportó usted a la feria?

-Estaba todo por hacer. Prácticamente no teníamos ni oficina. Visto en perspectiva fue bastante positivo, porque ayudó a crear una estructura organizativa y unas líneas maestras que todavía perviven y que forman parte de las claves del éxito y de la sostenibilidad en el tiempo del certamen.

-¿Qué supuso la feria para usted?

-Esta experiencia, no cabe duda, me aportó visión y madurez profesional. Creo que supimos aglutinar los intereses del sector ganadero y hacernos eco de sus problemas.

-¿Cómo ha cambiado la feria desde esos primeros pasos?

-En su esencia ha variado poco. Incluso el espacio expositivo sigue siendo la Plaza Mayor y la fecha de celebración continua marcada en el puente del primero de mayo. Ambos aspectos se establecieron en la segunda edición. Lo que se ha incrementado, supongo, son las demandas de queseros de toda España para estar presentes en la feria. Echo de menos la celebración de más actividades paralelas relacionadas con la gastronomía del queso y la participación de los visitantes: jornadas culinarias, catas populares, maridajes o elaboración de recetas de cara al público.

-¿Se esperaba que la feria se convirtiera en lo que es hoy?

-Ya hace tiempo que se ha convertido en uno de los certámenes sectoriales más multitudinarios que se celebran en la región, junto a la Feria Internacional Ganadera de Zafra, y una de las más reconocibles y visitadas a nivel nacional.

-¿Por dónde ha ido su trayectoria profesional desde entonces?

-Mi siguiente etapa fue la gestión de la publicidad institucional y de la identidad corporativa en el gabinete de comunicación de la Junta de Extremadura en pleno desarrollo del proceso autonómico y en los cimientos de la administración regional. Formé parte de la organización de los primeros Día de Extremadura en Trujillo, del programa Extremadura Enclave 92, del Pabellón de Extremadura en la Expo de Sevilla o de la visita oficial de los Reyes de España a la comarca de Las Hurdes. Dirigí el área de comunicación de la Fundación Academia Europea de Yuste y pasé casi 15 años en el sector financiero como director de comunicación y relaciones externas de Caja de Extremadura y luego de Liberbank.

-¿En qué proyecto está embarcado ahora?

-Hace un año aproximadamente que intento poner mi experiencia acumulada a lo largo de más de tres décadas de trabajo al servicio de la consultoría a entidades financieras en planes y programas sobre educación financiera, a medios de comunicación a través del diseño y elaboración de nuevos productos y a la Administración en la promoción de certámenes de productos agroalimentarios de calidad.