Extremadura quiere coger más castañas

Demostración práctica de recogida de castañas en las jornadas celebradas el mes pasado en Guadalupe. :: m. a. f./
Demostración práctica de recogida de castañas en las jornadas celebradas el mes pasado en Guadalupe. :: m. a. f.

La región tiene potencial para aumentar su presencia en los mercados internacionales, según se ha puesto de manifiesto en unas jornadas

MARÍA ÁNGELES FERNÁNDEZ

La castaña es un producto típico del norte de la provincia de Cáceres que tiene un elevado potencial de crecimiento debido a las características de la región. Así se puso de manifiesto en unas jornadas celebradas el mes pasado en Plasencia y Guadalupe.

Este cultivo, por el tipo de clima y de suelos que necesita, es típico de zonas de montaña, territorios habitualmente deprimidos desde el punto de vista socioeconómico. El ingeniero agrónomo Efrén Martín, de la Asociación de Productores de Castañas de Las Villuercas, recuerda que los castañares son estratégicos en estas áreas por la rentabilidad del cultivo. Bajos costos de mantenimiento y buenos precios de venta convierten al castaño en muy rentable, dejando un buen margen a quienes lo cultivan. Y ofrece cifras: una familia que recolecte entre 5.000 y 7.000 kilos puede lograr una renta de 12.000 o 14.000 euros al año.

Además, existe una alta demanda en Europa. En el encuentro europeo de la castaña celebrado en Bolonia (Italia) en 2013, se determinó que hacen falta 40.000 hectáreas más de cultivo para atender el consumo del continente. Y Extremadura tiene superficie para crecer. «Podemos jugar un papel importante frente a otras zonas, porque todavía hay un tejido agrícola que puede empezar a cultivarlo y que vive del campo. Sería fácil de desarrollar», añade Martín.

«No hay industria en Extremadura, es la asignatura pendiente en la región»

En Extremadura, los castaños se concentran en las comarcas cacereñas de La Vera, Valle del Jerte y, sobre todo, en Las Villuercas, donde más superficie hay. En total, se alcanzan las 4.000 hectáreas de cultivo y se producen en torno a 4,5 o 5 millones de kilos al año. Los datos las aporta Efrén Martín, uno de los mayores expertos en castaños del país.

«El sector es más dinámico aquí que en otras regiones productoras, como Galicia o El Bierzo, donde lo único que se hace es la recolección. En Extremadura se están introduciendo nuevas plantaciones, variedades, sistemas agronómicos o de riego».

Eso sí, considera que aún quedan muchos retos y mejoras. «Somos productores. Lo hacemos bien desde el punto de vista agrícola, la comercialización en fresco está conseguida, pero la transformación del producto no. No hay industria en Extremadura. Es la asignatura pendiente del sector acá», añade, mientras recuerda que uno los objetivos del encuentro ha sido «mostrar alternativas e incentivar que se invierta»

Por ello, Efrén Martín reclama más atención del Gobierno autonómico. En esa mayor implicación de la Junta propone que «se haga una apuesta firme por el tema sanitario» o que se desarrollen más líneas de investigación, muy necesarias para acabar con el chancro, una enfermedad que afecta al árbol.

Finalmente, solicita una mayor planificación en el tema forestal y ambiental y que se reduzcan los trámites burocráticos «que desaniman a mucha gente».

Además del factor económico, Martín explica que los castaños tienen un gran valor ambiental por la biodiversidad que generan alrededor y por su riqueza paisajística.

«En torno al castaño, que es un agrosistema tradicional, se pueden desarrollar recursos muy importantes que dan valor al producto, los recursos micológicos o cinegéticos. Es decir, que el castañar se puede combinar con otro tipo de aprovechamientos», subraya.

En el amplio repaso a la situación del sector, el experto incide, por último, en los nuevos usos de la castaña que está desarrollando la industria alimentaria. Desde la alta repostería a harinas con las que se pueden elaborar productos para gente celíaca, sin olvidar que al ser muy ricas en hidratos de carbono se está abriendo una nueva línea como alimento energético para deportistas.

El mes pasado, 200 expertos en castaños procedentes de las regiones productoras de España, Portugal, Francia, Italia, Chile y Estados Unidos, se reunieron en Extremadura para abordar las novedades del sector y las posibilidades que ofrece en la región.

Dinamizar el territorio

El IX Encuentro Europeo de la Castaña, Eurocasta, «aglutina a los agentes del sector, productores, técnicos, industria de transformación y personas que trabajan asesorando e investigadores. La idea es intercambiar experiencias y conocer la realidad de las regiones productoras. También se busca dinamizar el territorio en el que se hace y apoyar a esa región para que se valore la importancia de este cultivo», explica Efrén Martín, que es integrante del comité técnico de las jornadas. «Es el encuentro más importante sobre este fruto en Europa, y sirve también para dar conocer el territorio y animar a que desarrolle el sector», añade.

Organizado por la Asamblea de regiones europeas de frutas, hortalizas y hortícolas (Areflh) y Fundecyt-Parque Científico y Tecnológico de Extremadura, el encuentro europeo se celebró entre Plasencia y Guadalupe. En la primera, se organizaron unas jornadas científicas, mientras que en la segunda tuvo lugar la visita técnica, en la que se vieron castaños tradicionales y nuevas plantaciones, así como demostraciones de maquinaria o de tratamientos fitosanitarios. El uso de un dron para hacer estos últimos fue lo más novedoso del encuentro.

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