«La cosecha de uva va a ser muy mala este año»

Alonso Peguero es agricultor. :: g. c./
Alonso Peguero es agricultor. :: g. c.

Este agricultor comenzó en el campo con ocho años y aún gana premios en el concurso de racimos de Almendralejo

GLORIA CASARESALMENDRALEJO.

Alonso Peguero Álvarez es agricultor desde que tenía 8 años. Primero sembraba con su padre tabaco, maíz y algodón en una finca alquilada en Tierra de Barros, hasta que comenzó con las viñas, un cultivo que no ha dejado desde hace décadas y del que se ha convertido en un experto.

Peguero lleva más de diez años participando en el concurso de racimos de uva de la Feria de la Vendimia de Almendralejo y normalmente siempre se lleva el primer premio, y lo hace con racimos de distintas cepas. Las viñas que cuida han llegado a dar racimos de cinco kilos, aunque este año ha logrado ganar el concurso con uno algo menor.

-¿Cuántos años lleva ganando el concurso de racimos de uva de la Fiesta de la Vendimia de Almendralejo?

-Por lo menos diez o doce premios tengo ya, pero no me acuerdo.

-¿Y cuál es el secreto para ganar tantas veces?

-Secreto no hay ninguno. La cosa es que cuando estás 'despiojando' veas un racimo que creas que va a ser grande. Lo cuidas y ya está. Aquí tengo uno que pesa 2,5 kilos y no tiene ningún secreto, solo lo he cogido de una cepa. Y se ha criado solo, sin nada.

-¿Habitualmente le salen racimos grandes en las cepas?

-Pues sí, tengo un racimo que pesó 4,5 kilos, pero también los he cogido de hasta cinco kilos.

-¿Y cuánto han pesado los racimos que han ganado este año?

-Uno ha pesado 4,4 kilos y los otros 3,4 kilos cada uno. Todos son de la variedad cayetana.

-¿Y esos racimos los guarda para comérselos más tarde?

-No, porque los racimos del concurso de la Feria de la Piedad no sirven para comérselos, porque el grano aún no está maduro para esa fecha.

Ese día por la mañana un guarda de la Guardería Rural de Almendralejo va al campo y corta el racimo que luego va al concurso. Porque lo tienen que ver ellos en la cepa y asegurarse de que está en el término municipal de Almendralejo. En concreto, estos estaban en la zona de San Marcos.

«Al campo hay que ayudarlo. Si no, con los precios que tienen la uva y la aceituna, sería imposible»

-Después de más de medio siglo como jornalero, ¿cómo ve que ahora la juventud no quiera trabajar en el campo?

-Es un trabajo muy duro porque pasas calor y frío. Y eso que ya hoy hay mucha maquinaria, muchos tractores con su aire acondicionado, y se trabaja muy a gusto. Pero antes, con los tractores que había, se trabajaba fatal.

-¿Y se ven algunos agricultores jóvenes?

-Sí, hay muchos ya, pero porque tienen tierras. Hay muchos pequeños agricultores que cuentan con ayudas, pero jornaleros que sean jóvenes hay muy pocos.

-¿Cómo ve usted el futuro?

-Creo que al campo hay que ayudarlo. Si no, con los precios que tienen la uva y la aceituna, sería imposible. Se necesita que haya subvenciones.

«Como no vengan extranjeros la cosecha no se puede recoger, no hay suficientes trabajadores»

-Antes el campo era una salida laboral, pero ahora la mano de obra hay que traerla de otros países, ¿cómo lo ve?

-Es que como no vengan extranjeros la cosecha no se puede recoger, porque no hay mano de obra suficiente. El problema es que hace falta mucha gente para la recolección. Además, ya hay trabajadores que vinieron de Rumanía y hoy en día, después de diez u once años aquí, saben muy bien trabajar en el campo. Muchos se quedan todo el año a trabajar y lo hacen como los de aquí. ¿Qué más da?

-¿Qué cosecha se prevé de uva?

-Este año la cosecha es muy mala, va a haber muy poca. Y los precios que hay... son bajísimos. No me extraña que haya una manifestación el cinco de septiembre porque así no se puede seguir.