MUCHA CERVEZA, MENOS VINO Y TEMPOREROS A LA VENDIMIA

MUCHA CERVEZA, MENOS VINO Y TEMPOREROS A LA VENDIMIA

Es llamativa la forma y velocidad con la que la cerveza le ha quitado mercado al vino, al menos en España, donde el vino siempre ha formado parte de nuestra cultura agraria y gastronómica. El consumo medio por persona de vino es en la actualidad de 13 litros (en la década de los setenta, cada español consumía al año más de 40 litros), mientras que de cerveza ronda los 70

ANÁLISIS AGRARIO JUAN QUINTANA

EN pleno mes de agosto, una cervecita bien fría es uno de los grandes placeres del que gustan disfrutar muchas personas, en particular en una país tan cálido como el nuestro. Quizás por eso, no ha sido casualidad el que el pasado tres de agosto se celebrara el día mundial de la cerveza.

En 2017 se produjeron en toda la Unión Europea un total del 41.000 millones de litros de esta bebida fermentada, un 6,5% más que en 2016. Pero la cifra que quizás más llame la atención son los 81 litros que nos bebemos al año de media cada ciudadano europeo, es decir poco menos de un cuarto de litro al día. Todo esto según los datos que maneja Eurostat, que es la oficina de estadística europea.

Por países, Alemania es el mayor productor, con un 20% de la cerveza elaborada en su territorio, seguida de Reino Unido (5.600 millones de litros), Polonia (4.000 millones de litros), Holanda (3.900 millones de litros) y España (3.600 millones de litros). Estas cifras no incluyen la cerveza con muy baja graduación, por debajo de los 0,5 grados, cuya producción ascendió a 900 millones de litros.

Son unos datos que seguro ponen los dientes largos al sector del vino. La forma y velocidad con la que la cerveza le ha quitado mercado al vino es especialmente llamativa, al menos en España, donde el vino siempre ha formado parte de nuestra cultura agraria y gastronómica. En la actualidad el consumo medio per cápita de vino en España no llega a 13 litros, una cantidad muy pequeña si se compara con el mencionado consumo de cerveza, que en el caso español ronda los 70 litros; pero sobre todo con los más de 40 litros que se consumían en la década de los setenta. Este datos nos sitúa como séptimos consumidores mundiales en valor absoluto, aunque por encima de la treintena si miramos la referencia per cápita. Una situación muy paradójica si consideramos nuestro enorme potencial productor. Quizás el dato más anecdótico es que el país que tiene más consumo per cápita es el Estado Vaticano, con más de 50 litros/año, sin contar el vino de misa que, por otro lado, es simbólico.

En todo caso hay 14.000 españoles que cuando piensan en vino no lo hacen en términos de consumo, sino de esfuerzo y de ingresos. Son los temporeros, que este año se desplazan a Francia a trabajar en la vendimia, que arranca a mediados de agosto y se extiende hasta el mes de octubre. Un número que año a año se va reduciendo, aunque repuntó hace una década con el aumento acelerado de la cifra de parados en nuestro país. En todo caso, poco que ver con los 96.000 desplazados en 1972, y bastante más cerca del mínimo histórico que se produjo en 2012, donde solo acudieron 10.800.

Por comunidades autónomas la fuente principal de trabajadores para la cosecha de uva francesa está en Andalucía, seguida de la Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Castilla la Mancha, entre los que se reparten 12.500. Se trata de una actividad que repiten el 90% de los trabajadores españoles, debido fundamentalmente a las rentas generadas, superiores a las obtenidas en la vendimia española.

El salario mínimo establecido es de 9,88 euros brutos/hora con una jornada semanal de 35 horas y bonificaciones de un 25% mínimo en las horas extras.

A pesar de la dureza de la tarea, tradicionalmente ha habido más mujeres temporeras que hombres, si bien es cierto que en los últimos años se ha equilibrado debido a la escasez de trabajo en España, siendo en la actualidad el 58% hombres.

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