El Censyra recupera las subastas de porcino de la raza Duroc

Ejemplares porcinos de la raza Duroc subastados estas semana por el Censyra./HOY
Ejemplares porcinos de la raza Duroc subastados estas semana por el Censyra. / HOY

Los compradores abonan 29.282 euros por 18 cerdos machos y 7 hembras que están inscritos en el libro genealógico

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Los ganaderos que crían cochinos cruzados y de cebo de campo, la mayoría en la región, han recibido esta semana una buena noticia. El Centro de Selección y Reproducción Animal (Censyra) ha puesto a disposición del sector porcino, a través de una subasta, la posibilidad de adquirir 18 machos y 7 hembras de la raza Duroc, todos ejemplares inscritos en el Libro Genealógico de esta raza. De esta forma, a través de esa entidad dependiente de la Junta, han podido acceder a esta raza porcina demandada en mejores condiciones que en el mercado libre, «donde los precios se han puesto por las nubes porque hay necesidad del Duroc amparado por la norma de calidad», indica el ganadero Gregorio Moreno.

Los compradores de los animales subastados abonaron 24.200 euros (más 5.082 euros de IVA). Esto es, un total de 29.282 euros. Los machos salieron por un precio inicial de 350 euros pero la subasta alcanzó finalmente un precio de remate que osciló entre 950 euros, como precio más bajo, y los 1.400 como el más alto, confirmando las expectativas levantadas entre los ganaderos.

En el caso de las hembras, el lote de tres cerdas que salió inicialmente por 750 euros se adjudicó por 2.050 euros y el lote de cuatro que partió con un precio inicial de 1.000 euros se vendió por ese precio mínimo.

«No deberían haberse suspendido las subastas de Duroc y era algo que se venía reclamando desde hace tiempo desde el sector. Nos parece una medida muy acertada que ahora se hayan recuperando», sentencia este ganadero pacense. La última subasta de porcino Duroc del Censyra tuvo lugar hace justo una década.

«Es positiva la subasta aunque corta. Son pocos animales los que se han puesto a la venta. En todo caso todo lo que sea recuperar el Duroc tradicional que se ha utilizado toda la vida en Extremadura es muy positivo», agrega Javier Solano, presidente de la Asociación de Productores de Cerdo Ibérico de Extremadura.

«Recuperamos el núcleo de reproductores Duroc (hacen falta más de 30 hembras para que se pueda constituir el núcleo) y con genealogía», resalta la Consejería de Políticas Agrarias a la hora de subrayar cómo el Censyra, con sede en Badajoz, conserva, mejora y fomenta las razas ganaderas asentadas en la región. Para ello mantienen núcleos de conservación y de selección de varias especies y razas, entre las que se encuentra las razas ibérica y duroc en porcino.

Los núcleos están compuestos por animales sometidos a control de rendimientos y pruebas de testaje para determinar los mejores reproductores.

Todos los animales se encuentran inscritos en el Libro Genealógico de la raza, y su destino final es su difusión a través de subastas públicas como la que se celebró el pasado lunes.

Hay que recordar que la raza Duroc se encuentra incluida dentro de la norma de calidad del ibérico. Y que el verraco Duroc es la única raza cuyo cruce con hembra ibérica se permite dentro de esa normativa aparte, evidentemente, de otro macho de raza Ibérica.

Este es el motivo principal por el que existe interés para contar con animales que, en todo caso, deben estar dentro del libro genealógico.

El origen fundamental del núcleo de Duroc del Censyra procede de los primeros animales importados de Estados Unidos en 1951. En el centro se realizaron las primeras pruebas de aptitud para el cruce con la raza Ibérica, y se fue seleccionando hacia una línea especializada para el cruce con el Ibérico en extensivo y el aprovechamiento de montanera. Es lo que los ganaderos de Extremadura reconocen como el Duroc tradicional del Censyra.

«Estos animales se caracterizan por respetar la rusticidad de la raza al someterse a cruzamiento con la raza ibérica, aportando grasa intramuscular, finura de caña y un ritmo de crecimiento adecuado», resalta la consejería que dirige Begoña García Bernal. «Se han adaptado muy bien a nuestro sistema de producción y hay que potenciar su continuidad», incide Solano.

A lo largo del año, avanza la Junta de Extremadura, se seguirán realizando subastas de machos procedentes del núcleo de selección del Censyra para facilitar el acceso de esta genealogía a los ganaderos.

Cambio en la norma

El cambio en la raza de Duroc es, de otro lado, una de las reclamaciones consensuadas desde Extremadura ante la expectativa de modificación de la norma de calidad del ibérico. El Ministerio de Agricultura ha empezado a recabar propuestas para abordar ese posible cambio.

La postura de la comunidad autónoma extremeña es que, aparte de tener que utilizar el del Libro Genealógico, se pueda también usar el duroc de prototipo racial, «el que tradicionalmente se ha usado en nuestro sistema adehesado con mejores resultados. Es un duroc más pequeño, con una fibra más fina», incide Antonio Prieto, responsable de ganadería de la organización agraria UPA-UCE.

 

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