«El campo necesita movilizarse, ya que está en una situación límite»

El villanovense Antonio Casado subido a su tractor. :: F. h./
El villanovense Antonio Casado subido a su tractor. :: F. h.

Se encuentra inmerso en la preparación de las tierras de cara a afrontar en primavera la siembra

FRAN HORRILLO

villanueva de la serena. Antonio Casado Casado es un agricultor de Villanueva de la Serena, de 35 años, que ahora mismo se encuentra inmerso en la preparación de las tierras de cara a afrontar en la primavera la siembra. Además, forma parte de la directiva de la asociación de agricultores y ganaderos de Villanueva (Agryga).

-¿Cómo llegó a la agricultura?

-Pues un poco de todo. Mi familia viene de tradición de agricultores. Tanto mi padre como mi abuelo. Pero es que, además, siempre me gustó. Cuando llegaban los veranos me iba a echar una mano en el campo, porque me atraía esa profesión. Así que cuando terminé la ESO, me hice agricultor.

«Estamos preparando ya la campaña del tomate y el arroz sin saber los precios que nos pagarán» «Hoy empezar de cero en el campo, sin tradición familiar, es imposible»

-¿Lleva mucha superficie?

-De riego llevamos unas 75 hectáreas de tomate y entre 50-60 de arroz y maíz. Además, también llevamos unas 150 hectáreas de secano, entre trigo y cebada. La actividad la desarrollamos entre mi padre, Ricardo; mi hermano, Justo Manuel, y yo.

-¿Es sacrificada esta profesión? ¿Deja muchos sinsabores?

-Muy sacrificada. Ahora, por ejemplo, no estamos en plena campaña, sino preparando la tierra y echando abono, pero da igual. Me levanto a las seis y media de la mañana y vengo llegando a casa a las diez y media de la noche.

-¿Con qué perspectivas se presenta la campaña de tomate y arroz?

-Pues ahora mismo con mucha incertidumbre. Está el mundo al revés, ya que los agricultores estamos haciendo nuestras previsiones, echando las semillas en los invernaderos y, todo ello, sin saber a cuánto nos van a pagar ni el cupo de kilos asignado que podrás contratar y, por tanto, la superficie que podrás plantar. El arroz parece que ahora ha subido un poquito el precio, tras unos años muy malos, pero el tomate sigue devaluándose en cuanto al precio o manteniéndose, cuando nuestros gastos cada vez suben más.

-¿Qué opina de las acciones de protesta y tractoradas que se están desarrollando en los últimos meses pidiendo precios más justos para los agricultores?

-El campo necesita movilizarse, pues está en una situación límite. Y está claro que o los mismos agricultores nos movemos o, como hemos podido comprobar, nadie nos hace caso ni mira por nosotros. Parece que ahora, con estas acciones, se ha visto que hay un poco de unión para exigir unos precios justos y poder vivir del campo, que es lo único que queremos.

-¿Hay algún cultivo rentable en la actualidad?

-Pocos o ninguno, te diría yo. Los cultivos por los que apostamos son los que venimos plantando un año tras otro, ya que son para los que tenemos la maquinaria, pero no porque sea realmente rentable.

-¿Y algún cultivo de futuro?

-Ahora se habla de la remolacha, pero no sabemos realmente qué rentabilidad podría tener. Además, deberíamos invertir en nueva maquinaria. Luego está el almendro, que creo que se está saturando, ya que ahora ya no se escuchan los precios de hace unos años. Además, este es un cultivo a largo plazo.

-¿Cuál es el principal problema que acecha al sector?

-Yo creo que tendrían que regularizarse nuestros productos ante la Unión Europea y no dejar que entraran productos de otros países que no sean estados miembro, que lo único que hacen es perjudicarnos al tener unos costes de producción más reducidos.

-¿Es atractivo hoy en día el campo para los jóvenes?

-Nada. Hoy, empezar de cero en el campo, sin tradición familiar, es imposible.

-Imagino que pertenecer a una cooperativa es vital para un agricultor ¿no?

-Sin duda. Yo pertenezco a la cooperativa San Isidro de Villanueva y viene bastante bien a la hora de comercializar nuestros productos.