«El avance tecnológico en los últimos años es impresionante»

Javier Marcano en la cosechadora que utiliza. :: e. domeque/
Javier Marcano en la cosechadora que utiliza. :: e. domeque

El estudio que realiza Francisco Javier Marcano junto a Cicytex permite conocer el rendimiento exacto de cada parcela

ESTRELLA DOMEQUE

Don Benito. Natural de Santander, aunque afincado en Don Benito desde los siete años, Francisco Javier Marcano continúa con el negocio familiar de servicios agrícolas de su padre con el que empezó a trabajar hace ya treinta años. No era su intención inicial, pero por distintas circunstancias al final comenzó a trabajar con su padre. Ahora, su actividad depende de una agricultura cada vez más tecnológica. Prueba de ello es el proyecto que lleva a cabo con Cicytex.

-¿En qué consiste este proyecto?

-Se trata de hacer un seguimiento de las tierras desde el Cicytex a través de satélites para conocer niveles de clorofila, humedad, densidad vegetal o masa foliar de las tierras, todo ello con sistemas informáticos. Mi parte llega a través de la cosechadora, que está dotada de sensores de humedad y de masa para calcular peso y humedad de la tierra. Así, con estos sensores y el guiado GPS se hace un mapeo de terreno que va pintando en un plano distintos colores en función del rendimiento que da esa tierra.

«Se puede hacer un seguimiento para tener unas previsiones de riego, siembra o abonado»

-¿Qué resultados se obtienen?

-Combinando los datos del Cicytex y los resultados de cosecha, junto con datos históricos de un año y otro, se puede hacer un seguimiento de la tierra para poder hacer unas previsiones de siembra, de abonado o de riego adaptado a cada tierra. Incluso se puede hacer para cada zona de esa parcela.

-Un cruzado de datos.

-Correcto. Después el agricultor con esa base de datos y el histórico de otros años puede ver si la tierra es mala, si siempre lo ha sido, o si, por el contrario, es buena. Así puede saber si le interesa o no echar más abono o nutrientes a la tierra.

-¿Cuáles serían los beneficios?

-Principalmente son económicos. Permite reducir costes y también mejorar la producción. Es una reducción de trabajo porque todo esto se puede combinar con los sistemas informáticos que se están implantando en la agricultura pues ya hay máquinas sembradoras con el sistema de siembra variable o también abonadoras. En estas máquinas se pueden introducir los datos desde un ordenador en casa y hacer un mapa de siembra, abonado o cura. Así, la máquina con los sistemas que tiene va dosificando sin tener que hacerlo manualmente el agricultor. Esto conlleva mayor efectividad, porque el ordenador es más fiable.

-¿Cuánto lleváis trabajando?

-Con Cicytex hace algo más de un año. Aunque los agricultores aún no están mentalizados con este sistema, que es lo que se pretende. La intención es que poco a poco vayan integrando esta tecnología para mejorar productividad y rentabilidad.

-Es una muestra más de la implantación de la tecnología en la agricultura.

-Esto va a pasos agigantados. Yo no me considero mayor, pero la tecnología está avanzando muchísimo y los jóvenes lo cogen mucho más rápido. El avance de las tecnologías en el campo en los últimos años es impresionante. De hecho, hace diez años esto era algo inimaginable. Todo el tema de GPS, autoguiado o el mapeo. Todavía la gente no lo ve y son pocos los que te demandan esto. Aún estamos aprendiendo y para eso está Cicytex, para facilitarnos la labor de entenderlo y poder aprovechar todas ventajas.

-¿Por qué al agricultor le cuesta aceptar estas novedades?

-Es una cuestión de educación. Nos hemos criado trabajando siempre de una manera y todas las tecnologías nos causan en principio algo de rechazo. Se nos hace cuesta arriba porque el aprendizaje hace que tengas que perder un tiempo que el agricultor muchas veces no tiene. Eso te quita tiempo, pero esa pérdida de tiempo se recupera luego.

-¿Cuál es la causa?

-No ven todavía las ventajas que tiene esta tecnología. Algunos agricultores ya me lo están pidiendo, por ir aprendiendo, pero los resultados no se verán hasta dentro de dos o tres años cuando tengamos esa base de datos. Ahora estamos más en un proceso de concienciación del agricultor en cuanto a la rentabilidad de este sistema.

-¿Dónde se están realizando las pruebas?

-Sobre todo en la parte de Don Benito, Villanueva de la Serena, La Haba o Guareña.