Aumenta la incidencia de la varroa en la apicultura extremeña

Varroa, parásito de la abeja (de color castaño, a la derecha del ojo), sobre un especimen/HOY
Varroa, parásito de la abeja (de color castaño, a la derecha del ojo), sobre un especimen / HOY

EFE

La apicultura extremeña trasladará al Ejecutivo regional la «preocupación» del sector ante los efectos de la varroa, este año con un aumento significativo de su incidencia debido a la escasez de lluvias.

El responsable de la sectorial de Apicultura de Asaja Extremadura, Paulino Marcos, ha explicado a Efe que la incidencia de este ácaro es «muy elevada» este año, lo que ha afectado a la producción.

Por un lado, la sequía que sufre Castilla y León también ha provocado un mayor efecto de la varroa en esta comunidad, lo que ha afectado a la producción de miel de los apicultores extremeños durante la época de la trashumancia.

En Extremadura, en la actualidad, cuando se llevan a cabo las tareas de preparación de las colmenas, la incidencia de la varroa es muy alta, por lo que los apicultores «están »muy preocupados«.

«Si el sector no es capaz de criar una buena camada de abejas ahora, esas colmenas irán al almacén«, ha dicho Paulino Marcos, quien prevé por tanto que esta circunstancia pueda afectar a la producción de 2020 en un sector ya con bajos números en las últimas campañas.

La repoblación de las cabañas se hace cada vez más difícil, ha alertado, pues la escasa producción alcanzada por ejemplo este año provoca que la rentabilidad se resienta, y por tanto la inversión necesaria para estas tareas.

La varroa se reproduce en mayor grado cuando empiezan a subir las temperaturas (de abril a mayo), manteniendo su incidencia en la apicultura mientras continúan las altas temperaturas y escasean las lluvias.

El sector ha pedido una reunión con la Junta de Extremadura para analizar posibles soluciones ante esta circunstancia, como ha expresado el responsable de la sectorial de Apicultura de Asaja en la comunidad autónoma.

La solución pasa por «incidir en la investigación», ha dicho, con el objetivo de encontrar una medida que permita luchar contra este ácaro.

En este sentido, la molécula que pueden utilizar los apicultores contra la varroa data de hace unos 15 años, tiempo que ha hecho al ácaro evolucionar de tal modo que le permite cada vez luchar con más facilidad contra ella.

El cambio climático y su incidencia en la península y la pérdida de eficacia de la molécula hacen que esta problemática sea cada vez mayor en la apicultura española y extremeña, ha incidido.