«Este año se prevé una cosecha récord de aceituna»

Manuel Zambrano en las instalaciones de Viñaoliva. :: g. c./
Manuel Zambrano en las instalaciones de Viñaoliva. :: g. c.

El responsable de Viñaoliva apuesta por incrementar el porcentaje de exportación y una regulación de precios

GLORIA CASARES

almendralejo. Con una amplia experiencia en el sector de la aceituna de mesa y la exportación, este químico industrial cree firmemente en el futuro de este sector pero advierte de que sería conveniente apostar por el mercado exterior e incluso por una regulación de precios. Responsable desde hace algo más de un año de la sección de aceituna de mesa en la cooperativa de segundo grado Viñaoliva, Zambrano cree que sería necesario aumentar el porcentaje de aceituna transformada.

¿Cómo se presenta este año la campaña de aceituna de aderezo o de mesa?

El año pasado fue un año pobre en volumen, hubo como un 30 por ciento de cosecha con respecto a un año normal. Así que este año, si todo sigue así, y cae algo de agua cada mes, podemos tener una cosecha record. Podemos hablar incluso de 80 o 90 millones de kilos de aceitunas en Extremadura. Así que en Viñaoliva podríamos estar casi al 95 o 100 por ciento del volumen total.

¿Qué volumen tiene Viñaoliva de aceituna de mesa?

Tenemos unos 25 millones de kilos de capacidad entre las nueve cooperativas de aderezo que pertenecen al grupo.

¿Y todo se vende a granel?

Nosotros vendemos lo que se conoce como semitransformados, es decir, que por un lado vendemos aceituna de mesa lisa lista para el consumo, que otros envasan; y para la exportación vendemos la aceituna semitranformada.

¿A los países terceros les gusta la aceituna extremeña?

Sí, mucho pero es un mercado difícil, no es fácil vender en otros países. Nosotros ahora estamos en un 20 por ciento de las ventas de aceituna de mesa y el resto va al mercado nacional. Aquí se vende la aceituna lisa y luego las grandes industrias las envasan y ponen en el mercado. Pero debemos tender a incrementar el porcentaje de exportación, que deja más valor añadido y es un mercado más estable.

¿Y dónde se vende más la aceituna extremeña?

Donde más vendemos es en Estados Unidos y Canadá, que se considera un mercado único; pero también mucho a Bélgica, en Francia, Alemania, Portugal y Brasil.

¿Qué tipo de aceituna gusta más en el extranjero?

Depende, en Estados Unidos lo que más le gusta es la aceituna de calibre pequeño y rellena, sobre todo, de pasta de pimientos. Lo utilizan sobre todo para el Martini o para ensaladas, incluso las rotas. Sin embargo, en otros países se vende más la aceituna en rodajas, para hacer pizzas o para ensaladas.

¿Qué volumen de negocio tenéis?

El año pasado vendimos por valor de unos 25 millones de euros, lo que supuso el 7 por ciento del total del grupo Viñaoliva.

¿Y por qué hay tan pocas fábricas que quieran envasar en Extremadura?

Porque el de la aceituna de mesa es un mercado copado por las grandes industrias, que funcionan desde hace 50 o 60 años. Entre unas pocas industrias a nivel nacional controlan todo el mercado y es muy difícil competir con menos cantidad.

¿Y hay muchas plantas transformadoras?

Nosotros tenemos una pequeña planta en Almendralejo con dos líneas de relleno y una de deshuesado. Y en el grupo hay otras dos cooperativas que también tienen planta transformadora. Y con esas tres funcionamos.

A corto plazo, ¿cuáles son los principales retos de este sector?

En la zona de Sevilla se han propuesto hacer una Indicación geográfica protegida (IGP) para la aceituna manzanilla, como si fuera una denominación de origen. Y nosotros no es que estemos en contra, pero sí nos oponemos a que sólo sea para la aceituna sevillana, cuando la manzanilla que se produce en Extremadura tiene el mismo ADN, es de la misma variedad. Si finalmente se aprueba y no se tiene en cuenta que haya subterritorios en los que también se produzca seguiremos teniendo aceitunas de segunda y se venderá más barata la aceituna extremeña, a pesar de ser la misma. Otro de los retos es cambiar la tendencia de la reducción de la superficie de olivar tradicional. En los últimos años se ha perdido mucha superficie en beneficio de producciones de olivo intensivo o superintensivo, destinado a la producción de aceite, debido a los elevados precios del mercado, pero algún día bajarán.