Más accidentes, pero menos graves

En la primera mitad del año, se produjeron 26 muertes en el sector primario, seis menos que en el mismo periodo del año pasado

JUAN QUINTANA

Los últimos datos de siniestralidad laboral muestran un descenso de los accidentes mortales en el sector primario, entre enero y julio de este año, de acuerdo con las cifras que se han publicado en el informe de Estadística de Accidentes de Trabajo, elaborado por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

En total han sido 26 siniestros mortales en el sector primario, seis menos que en el mismo periodo del pasado año, de los que 14 se dieron en agricultura, ganadería y caza, y el resto en silvicultura y piscicultura. De los fallecidos, seis se produjeron en las propias parcelas de cultivo y tres en explotaciones ganaderas. A pesar de la bajada del dato de mortalidad, éste sigue siendo elevado, y es el doble, por ejemplo, que en el sector de la industria alimentaria.

Sin embargo, el número total de accidentes en el sector primario ha subido por encima del 11,5% en el mismo periodo, afectando a 22.580 trabajadores en toda España. Lo que sucede es que para valorar la tendencia real, es necesario relacionar la evolución de los siniestros con la de los afiliados. En este caso se ha incrementado un 12,2%, por encima del 11,5% de aumento de accidentes, lo que significa que, en términos relativos, la siniestralidad ha crecido menos de lo transmiten los datos absolutos.

Andalucía es la región con mayor número de accidentes con baja laboral en este sector, con un total de 8.211. Le sigue la Región de Murcia que ha alcanzado los 2.403 y la Comunidad Valenciana con 2.327. En Extremadura, el número de siniestros se ha elevado a 1.519 en este periodo, frente a 1.490 que se produjeron en 2018. Llama la atención la diferencia sustancial entre Badajoz, con 1.134, y los 385 en Cáceres.

En la práctica ha habido más accidentes que los que indican estas estadísticas, ya que solo recogen los que conllevan bajas laborales, habiendo otros muchos de trabajadores por cuenta propia no contabilizados. En este sentido, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha hecho un análisis basado en las noticias de accidentes recogidas en la prensa de toda España, obteniendo el dato de 49 incidentes producidos por vuelco de tractor, con un total de 32 personas fallecidas, cuatro de ellas entre 20 y 21 años. Se trata, por tanto, de un dato bastante superior al reflejado en las estadísticas oficiales.

Al margen de esta disparidad, la realidad es que los accidentes en el campo siguen siendo un problema, en especial los mortales, y que la mayoría de ellos, sobre todo los más graves, se producen por vuelco de tractor. Por supuesto, influye nuestra abrupta orografía, pero hay otros aspectos todavía más relevantes. Por un lado la escasa formación dentro del sector sobre aspectos de seguridad laboral. También la edad muy avanzada de buena parte de los accidentados, en particular los fallecidos, que en muchos casos tienen más de 70 años y realizan tareas que exigen determinadas aptitudes físicas que se pierden con los años.

Pero sobre todo, el aspecto más relevante es el envejecimiento del parque de tractores, donde buena parte de ellos no cuenta con sistemas básicos de seguridad, como los arcos de seguridad, la cabina de protección o el cinturón.

Sería necesario ampliar los presupuestos del Plan Renove y dar ayudas a los jóvenes para poder adquirir maquinaria con todas las garantías tecnológicas, así como reforzar la formación e información a los profesionales del sector. Por el momento, la reposición de esta maquinaria sigue siendo baja, a pesar del mencionado Plan Renove, que con algunas limitaciones y recursos demasiado ajustados, no termina de catalizar el cambio.