Abundante oferta de cereales

En la UE se espera una caída de la cosecha en países como Reino Unido, Francia y Alemania, mientras que la producción aumentará significativamente en España e Italia

JUAN QUINTANA

De acuerdo con los últimos datos del Consejo Internacional de Cereales (CIC), se obtendrán alrededor de 2.080 millones de toneladas cereal en la campaña 2018/2019, una cifra muy por debajo de la aportada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), que la fija en 2.595 millones de toneladas, un 2,4% menos que el récord registrado en la anterior. La cifra de consumo sería superior a la producción y rondaría, según el propio CIC, los 2.130 millones de toneladas. De acuerdo con esta misma fuente, se produciría un ligero déficit con respecto al consumo.

Sin embargo, para poder estimar el comportamiento del mercado es también necesario conocer el nivel de stocks. En la actualidad son muy elevados y se prevé ronden los 762 millones de toneladas. A pesar de situarse un 6,5% por debajo en arranque de campaña, fueron los más elevados en la serie histórica.

En la Unión Europea se anticipa una caída de la cosecha en grandes productores como Reino Unido, Francia y Alemania, mientras que en España e Italia, las producciones serán sustancialmente más elevadas.

En concreto, a nivel nacional, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) estima un producción total de 23 millones de toneladas, muy superior a los 16 millones cosechados un año antes. El consumo interno experimentaría un ligero aumento del 2,8% hasta situarse en los 35,5 millones de toneladas, debido fundamentalmente al incremento de la demanda para alimentación animal, que se presume supere ligeramente los 26 millones de toneladas, más del 73% del consumo total. El consumo humano de cereal se mantiene casi constante, suponiendo el 14% A pesar del aumento del consumo, el fuerte incremento arriba mencionado del 45%, hará que caigan las importaciones, que se detraerán hasta los 14 millones de euros, de los casi 19 de la campaña 2017/2018.

En Extremadura, las producciones estimadas de trigo en 2018 rondaron las 300.000 toneladas, casi el doble que en 2017; 205.500 toneladas de avena, el cuádruple que la pasada campaña; de triticale 69.000 toneladas, triplicando la producción de 2017. En el caso de cereales de regadío, la cosa cambia. El maíz cayó algo más del 3%, situándose en 595.000 toneladas, mientras que en arroz se redujo un 11% con una producción final de 146.000 toneladas, por encima de la valenciana, casi al nivel de la catalana, pero muy por debajo de la producción andaluza, que supera el doble de la misma.

En definitiva, una tendencia que, acorde con la relación oferta demanda del mercado nacional, se comporta a la inversa que el mercado mundial, en el que el consumo se mantiene por debajo de la suma de producción y existencias. Si embargo, al tratarse de un commodity, el exceso de producto a nivel global va a presionar a la baja los precios en los mercados.

Con respecto al arroz y más allá de las cifras ya mencionadas, una buena noticia para el sector es el restablecimiento desde el pasado 18 de enero de un arancel al arroz procedente de Camboya y de Myanmar. Se ha fijado en 175 euros por tonelada en el primer año, reduciéndose a 150 euros en el segundo y 125 el tercero.

Esta acción administrativa surge de una denuncia articulada por Italia, España, Francia, Portugal, Grecia, Hungría, Rumanía y Bulgaria. A partir de ella la Comisión confirmó que las importaciones de arroz de estos dos países, exentos de gravamen en fronteras, habían crecido casi el 90% en cinco años, lo que había generado una sustancial reducción del mercado para este sector.