Una madre y un hijo perecen en el incendio de su casa en Mohedas y un hombre fallece en similares circunstancias en Barbaño

Los hechos han tenido lugar esta madrugada en las localidades de Barbaño (Badajoz) y Mohedas de Granadilla (Cáceres)

ASO , J.LÓPEZ-LAGOPLASENCIA | BADAJOZ
Así ha quedado el interior de la vivienda incendiada en Barbaño  CASIMIRO/
Así ha quedado el interior de la vivienda incendiada en Barbaño CASIMIRO

Trágica madrugada de incendios domésticos. El fuego se alió con la muerte para cobrarse su tributo de vidas en dos alejados pueblos de Extremadura. Madre e hijo en Mohedas de Granadilla, una localidad del norte de Cáceres fallecieron. La tercera víctima fue en Barbaño, entidad local menor situada a cinco kilómetros de Montijo (Badajoz).

En ambos casos, los vecinos se arriesgaron a intervenir. En el de Mohedas, pese al riesgo corrido, no lograron rescatar con vida a nadie. En Barbaño, en cambio, consiguieron salvar a la mujer de la víctima, que está en silla de ruedas porque tiene sus dos piernas amputadas.

Feliciana Sánchez Muela y Alfonso Batuecas Sánchez, madre de hijo, de 84 y 57 años respectivamente, corrieron peor suerte. Naturales y residentes en una casa situada en el número 3 de la calle Madroño, de Mohedas de Granadilla, la muerte les sorprendió en la pequeña casa de tres plantas situada en la zona de Barrio Teso.

El drama sucedió en plena madrugada. Al parecer, los gases tóxicos producidos por la combustión en el interior del domicilio ahogaron sus vidas. Sin tiempo a ponerse a salvo. Es una hipótesis a la espera de ser confirmada por la autopsia practicada en el Instituto de Medicina Legal de Cáceres, donde fueron trasladados ayer por la mañana y cuyos resultados no han trascendido.

El incendio lo detectaron unos vecinos de una casa cercana que regresaban de un velatorio en la localidad próxima pasadas las tres de la mañana. Les sorprendió ver salir humo de la casa de Feliciana y cuando se acercaron, vieron el resplandor del fuego tras las ventanas.

Avisaron rápido a un hijo y hermano de los fallecidos que vive a pocos metros y pidieron ayuda a a otros hermanos y familiares próximos, al 112, a los bomberos, a la Guardia Civil y a los sanitarios del pueblo. Tras forzar la puerta de la vivienda lograron rescatar al varón de la primera planta, aunque ya sin vida.

Lo hicieron dos hermanos no sin riesgo personal, debido al espeso humo que invadía la casa. En el pueblo se comentaba ayer que el fallecido fue hallado fuera de su habitación, en un intento de auxiliar a la madre, tras haber sido sorprendido por las llamas.

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron una patrulla de la Guardia Civil, sanitarios del Punto de Atención Continuada de Mohedas de Granadilla, la Unidad Medicalizada 112 con base en Caminomorisco y una dotación de bomberos del parque de Plasencia. Los bomberos rescataron a la mujer y apagaron el incendio. Las negras ventanas de madera carbonizadas y las marcas de humo en los huecos de la fachada dejaban ayer por la mañana santo y seña del trágico suceso vivido. Tanto madre e hijo dormían en la primera planta.

Al ser evacuada la primera se pensó que la mujer se encontraba inconsciente y podría ser reanimada. Realizada la maniobra en la UCI del 112, no dio resultado y el forense certificó la muerte. A las 06.40 horas se produjo el levantamiento de los cadáveres.

El fallecimiento de los dos vecinos ha causado una honda conmoción en esta pequeña población del norte de Cáceres. Se trata de miembros de una familia extensa, no en vano Feliciana era madre de numerosos hijos, algunos de los cuales no residen en Mohedas de Granadilla. El fallecido estaba separado, era padre de un hijo, se había prejubilado y vivía en la casa materna desde hace cinco años, cuando volvió al pueblo. Durante años trabajó de cocinero en la Costa Brava.

Especialistas de la Guardia Civil han inspeccionado el interior de la vivienda, con el fin de determinar posibles causas del incendio.

Los agentes se limitaron a trabajar en la planta baja, ante el riesgo de seguridad que debe dictaminar un técnico, dado el agua acumulada tras la intervención de los bomberos y el hecho de tratarse de un edificio levantado con forjados de madera. Los puntales metálicos depositados junto a la puerta constataban la posible intervención.

Las pruebas que obtengan Guardia Civil y especialistas bomberos, que también se trasladaron hasta la casa, servirán para aclarar las dudas.

Al irse a dormir en Barbaño

Por otro lado, en Barbaño (Badajoz) falleció Julián Chamizo, de 79 años y que en la madrugada del sábado al domingo se fue antes de tiempo a dormir en su domicilio, una casa baja en el número 24 de la Ronda Norte de esta población de unos 600 habitantes.

En la salita se quedó viendo la tele su esposa, Catalina, quien según comentaban ayer algunos vecinos, se percató de que había humo en la habitación donde estaba el marido cuando se dirigía a la cocina, más o menos sobre la doce y media de la madrugada.

Entonces ella comenzó a dar voces de alerta, por lo que varios vecinos avisaron a los servicios de bomberos mientras intentaban sofocar el incendio con extintores, según relataba ayer una vecina cuya parte trasera coincide con la del fallecido.

La familia tiene varios hijos que viven en Madrid, pero uno de ellos aún residía con sus padres en Barbaño y en esos momentos no se encontraba en casa. Al lugar del incendio acudieron una patrulla de Guardia Civil, la Policía Local y la Cruz Roja de Montijo, un equipo de extinción del parque de bomberos de Puebla de la Calzada. En el interior del inmueble se encontraba Julián tendido en el suelo inconsciente. Tras ser rescatado, fue atendido por un equipo médico durante 15 minutos sin conseguir su reanimación.

Aún se desconoce qué provocó el fuego. El cuerpo del fallecido fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Badajoz para realizarle la autopsia y posteriormente al tanatorio de Montijo para que lo velaran familiares y allegados. El entierro tendrá mañana a las once de la mañana en el cementerio de Barbaño.