Tecnología extremeña para conservar leche materna

Una investigación intenta mantener las propiedades originales del alimento para bebés y desactivar sus posibles microorganismos patógenos

EFEHOY.es
Tecnología extremeña para conservar leche materna

El Instituto Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (INTAEX) y el Hospital Materno Infantil de Badajoz trabajan en un proyecto de investigación sobre aplicación de una nueva tecnología de conservación de alimentos con altas presiones hidrostáticas para mejorar la calidad y la seguridad alimentaria de la leche materna almacenada en bancos de hospitales.

El proyecto surgió a raíz de la posibilidad de montar un banco de leche materna en Extremadura, en concreto en el Hospital Materno Infantil de Badajoz, como centro de referencia regional.

En numerosos hospitales existen bancos de leche humana para suplir las necesidades de los recién nacidos que no pueden acceder a la lactancia materna, factor muy importante para la pronta recuperación de los neonatos, especialmente de los muy inmaduros y de los que presentan alguna patología digestiva.

A pesar de que, finalmente, la idea del banco de leche no se ha podido hacer realidad en la región, la colaboración iniciada entre el equipo del Hospital e INTAEX ha continuado para poder iniciar las investigaciones en esta área.

El método convencionalmente utilizado por estos bancos para la conservación de la leche es la pasteurización, es decir, la aplicación de un tratamiento térmico suave a baja temperatura durante 30 minutos.

Con esto se intenta mantener las propiedades originales de la leche, a la vez que se consigue que no se activen de los microorganismos patógenos existentes en ella.

Sin embargo, el tratamiento térmico degrada importantes componentes de la leche, como los oligoelementos, ciertas vitaminas o determinadas inmunoglobulinas, especialmente necesarias para pacientes con un sistema inmune inacabado.

Este es el caso de los recién nacidos, sobre todo, de aquellos extremadamente inmaduros, cuya fisiología general, y la digestiva en particular, es muy delicada y vulnerable, por lo que toleran mucho mejor la leche humana que cualquier otro alimento.

Según los investigadores del INTAEX responsables de este estudio, la aplicación de la tecnología de Altas Presiones Hidrostáticas en este campo se manifiesta como una alternativa de futuro para mejorar la calidad de las leches maternas que se conservan en los bancos de leche.

Este tratamiento, aplicado a temperatura de refrigeración, temperatura ambiente o con calentamiento moderado, permite la reducción/inactivación de microorganismos alterantes y patógenos en los alimentos.

Al mismo tiempo, las altas presiones hidrostáticas favorecen la conservación de sus propiedades organolépticas y sensoriales, así como su valor nutritivo, por ser un tratamiento menos agresivo para las vitaminas y otros compuestos antioxidantes beneficiosos para la salud.

Las aplicaciones comerciales de las altas presiones en alimentos pasteurizados están disponibles en el mercado desde hace más de una década. De hecho, en la actualidad existe un gran número de productos tratados con esta técnica, como zumos y purés de frutas, salsas, platos precocinados, preparados cárnicos, etcétera.

Sin embargo, es necesario llevar a cabo un estudio más amplio adaptado a las condiciones propias de los bancos de leche. De ahí, la importancia que tiene este trabajo para demostrar los beneficios sanitarios de esta nueva tecnología.

Para ello, el Intaex recogerá en el Hospital Materno Infantil de Badajoz muestras procedentes de madres que deseen donar leche para este proyecto de investigación, siguiendo los protocolos sanitarios establecidos. Posteriormente, esas muestras se envasarán y se procederá a la aplicación del tratamiento con altas presiones atendiendo a criterios microbiológicos e inmunológicos.

Esta iniciativa está financiada conjuntamente por la Junta de Extremadura y el Feder.