Portillo: “Va a ser una dirección con dos cabezas no separadas”

La actriz ya ejerce de nuevo rostro del Festival de Mérida y Chusa Martín como su directora ejecutiva

CELESTINO J. VINAGREHOY.ES
Blanca Portillo, junto al presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. / BRÍGIDO/
Blanca Portillo, junto al presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. / BRÍGIDO

Blanca Portillo ya ejerce de nuevo rostro del Festival de Mérida y Chusa Martín como su directora ejecutivo. El Patronato del Festival acaba de hacer oficial su nombramiento en medio de la unanimidad de instituciones y la euforia de la Consejería de Cultura que, en palabras de su titular, Manuela Holgado, hemos elegidos a las mejores. El presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, en un hecho poco frecuente, ha presidido el Patronato, dando relevancia con su presencia a una jornada en la que se abre una etapa de expectativas sobre el destino del Festival, aunque aparece muy constreñida por el grave tijeretazo que le acecha para la próxima edición. Portillo, en sus primeras declaraciones, ha reseñado que va a hacer un trabajo realista porque de lo que no hay no se puede sacar mucho y que, aparte de la clásica ilusión que desprende por llegar a la cabeza del Festival, afirma que actuará con rigor, como amor. Eso es necesario, dejando el ego aparte y poniéndose al servicio de las necesidades, de las dificultades.

En clave de gestión interna la actriz ha remarcado que su tándem con Chusa Martín se va a caracterizar por ser profundamente respetuoso con la gestión del dinero público. Va a ser una dirección con dos cabezas, pero no separadas. Gestión económica con criterios artísticos y criterios artísticos con realismo deben ir de la mano. Respecto a los profesionales del teatro de la región, ha dicho genéricamente que queremos respetar muchísimos a los creadores de Extremadura y mantener un diálogo profundo con ellos. Y sobre su visión general del Festival de Mérida tampoco ha aportado mucha luz:: los clásicos son clásicos pero vivimos en el XXI. Con la mirada puesta en el futuro, ha subrayado sin decir la tan manida expresión de recuperar las esencias grecolatinas