El Festival de Mérida deja su programación en el aire

La enorme inquietud generada por el recorte anunciado, origen de esta decisión inédita

C. J. VINAGRE | MÉRIDA

Sucede todos los años, es una rutina, pero hace unos minutos ha ocurrido lo inaudito. Lo que se habla en la Comisión Ejecutiva del Patronato del Festival de Mérida siempre va a misa. Hace exactamente una semana, el diario HOY avanzó sus principales conclusiones: cinco funciones sólo, un mes de duración y un tijeretazo presupuestario de 800.000 euros para esta edición. La decisión estaba tomada y el Consejo Rector del Patronato debía refrendar esta mañana, a las 11, la decisión porque es algo que siempre hace.

Sin embargo, la noticia de HOY y la repercusión económica, cultural y de imagen de una decisión tan drástica como la que se iba a adoptar han cambiado los planes en los últimos siete días. En una semana se ha cambiado de opinión. A efectos prácticos: la programación del Festival de Mérida queda en suspenso, lo mismo que su presupuesto, hasta que una reunión extraordinaria del Consejo Rector, sin fecha concreta todavía, defina la edición 2010. Esto ocurre a mitad de marzo, cuando en todas las ediciones, la programación y el presupuesto del Festival estaban más que definidos a finales de enero. La fecha originaria de inicio del Festival era el 16 de julio.

La consejera de Cultura y Turismo, Leonor Flores, ha presidido hoy el Consejo, pero ha dejado a Francisco Javier Alonso de la Torre, director general de Promoción Cultural, la papeleta de comparecer ante la prensa para informar de un hecho insólito. Hay inquietud porque una reducción del Festival tenga una repercusión social y económica en Extremadura y tanto el alcalde de Mérida, Ángel Calle, como la consejera han mostrado su preocupación.

Ante esto, el Consejo Rector ha decidido convocar una reunión extraordinaria para decidir la programación y el presupuesto, con la idea de que las funciones no se vean reducidas sino que el Festival se pueda ampliar, siempre teniendo en cuenta la situación actual, ha comentado Alonso de la Torre para argumentar el cambio de rumbo imprevisto hace siete días. El alcalde emeritense es uno de los grandes impulsores de que el recorte no sea tan drástico para minimizar el impacto sobre la economía hostelera y otros negocios turísticos y la propia imagen del Festival como símbolo de Extremadura.