«Escribo lo que veo, una fotografía de la propia vida»

Primero descubrió la fotografía y muchos años más tarde la literatura, una afición que le tiene en puertas de su tercera novela Alberto Navalón Fotógrafo y escritor

CRISTINA NÚÑEZCÁCERES.
«Escribo lo que veo, una fotografía de la propia vida»

Sin buscarlo, un poco por azar, Alberto Navalón se encontró con la literatura. Fue durante la elaboración de un texto para una exposición fotográfica cuando se dio cuenta de que, en sus manos, la pluma corría sobre el papel y se podía estar escribiendo las horas muertas.

Primero fue 'Ojos negros' y después su continuación, 'Doce años', historias sobre la vida, el amor y las relaciones personales que, aunque no son biográficas, sí que utilizan el material vital de cosas que le han sucedido a él. «Mi estilo es muy realista, me meto dentro de lo que describo, cuento qué huele, qué siente el protagonista...». Navalón, de 40 años, empezó a escribir hace seis. Los 34 años no son, desde luego, una edad precoz para querer dedicarse a escribir, aunque él se lo toma con un hobbie, una diversión, un reto que le mantiene vivo. Escribía por escribir. Ahí tenía encuadernado con un canutillo su primera novela cuando su pareja la encontró en una estantería y se puso a leerla. «Oye, esto está bien, esto engancha», le dijo. Fue en aquel momento en el que comenzó a mover los hilos para poder ver publicados sus textos. La autoedición se lo ha permitido. Sus ediciones son pequeñas, pero le permiten llegar a un considerable número de lectores de Cáceres y otras poblaciones de la región.

Lugares insospechados

Empleado de mantenimiento de Telefónica, escribe en los lugares más insospechados. Cuando lleva a su hijo a actividades extraescolares pasa los tres cuartos de hora hasta que sale el niño sentado en una cafetería, dándole a la pluma. «No me entero ni de que pasa el tiempo».

Sus amigos son sus lectores más fieles (tanto que tuvo que reeditar 'Ojos negros'), los que le piden que continúe con una historia o los que les dan consejos sobre su estilo. Reconoce que es un escritor más vehemente que un lector entregado. Parece una paradoja, pero sus lecturas son escasas. En cambio, afina su mirada sobre las cosas que le suceden o los personajes con los que se encuentra, tal vez por otra de sus grandes aficiones: la fotografía. «Escribo lo que veo, una fotografía de la propia vida».

Su encuentro con la cámara de fotos fue más temprano. «En el año 88 a un amigo su padre le regaló una cámara, por aquel entonces yo tenía la que me habían regalado en la comunión, que no podía sacar nada». A partir de ahí empezó a formarse de una manera autodidacta, y en su página web (www.albertonavalon.com) puede verse su manera de mirar al mundo. «Soy muy de fijarme en los detalles, en las cosas pequeñas». Ha ganado premios de distintas instituciones y ha expuesto sus fotografías por toda la región. Personas, paisajes, pequeña poesía en forma de imágenes que constituyen su mundo.

¿Qué será lo próximo? Una nueva novela, 'Nieblas de noviembre', que relata las aventuras de dos amigos que se adentran en un profundo valle de Galicia. A puntito de salir del horno.

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