Tabaco para producir electricidad

El Encinar anuncia más de 100 empleos directos y una inversión de 88 millones de euros para la primera fase. Una planta de biomasa generará energía a partir de la fermentación de tabaco y maíz

Tabaco para producir electricidad

La vida da muchas vueltas. Tanto es así que el cultivo que fue motor de la economía de la comarca de Campo Arañuelo durante décadas, ahora denostado por sus efectos perniciosos para la salud, podrá volver a ganar enteros en los índices de popularidad. Es el tabaco, que contribuirá a la generación de energía eléctrica de forma ecológica a través de la que se anuncia como la mayor planta de biomasa de Europa y un referente a nivel mundial.

De la amplitud del proyecto dan cuenta sus cifras. Serán 300 millones de euros de inversión para crear una planta de 150 megavatios de potencia, que anualmente generará 1.125.000.000 megavatios a la hora, una cantidad de energía suficiente para abastecer de electricidad a todos los hogares de Extremadura.

En lo que respecta a la primera fase, cuya construcción comenzará después del mes de junio, la empresa promotora, Desarrollos Rurales El Encinar, anuncia una inversión de 88 millones de euros para unas instalaciones de 49 megavatios de potencia que supondrán más de un centenar de puestos de trabajo de forma directa entre las áreas se gestión, agrícola y logística, tal y como puntualiza el director general de la compañía, Guillermo Polanco. De igual forma se alquilarán entre 7.000 y 8.000 hectáreas de terreno para el abastecimiento de biomasa.

Aunque el microclima del Valle del Tiétar y la composición del subsuelo es la ideal para estos cultivos, desde la compañía se aclara que la forma de cosechar tabaco conocida hasta ahora no será válida ni necesaria. La tabaquera se recolectará de una única vez (como el tabaco de la variedad Burley) y de forma industrial, como el cereal. Así se ahorrará en mano de obra, productos químicos y combustible para el secado. «El tabaco es una planta con mucha masa vegetativa, por lo que metaniza muy bien. Será la misma forma de cultivar, pero no de cosechar», resumen los promotores.

Funcionamiento

Pero, ¿cómo se genera la electricidad? A diferencia de otras centrales de biomasa, carece de caldera donde incinerar la materia orgánica. En este caso se utilizan cultivos energéticos, como es el maíz, el tabaco o el cereal de invierno (probablemente triticales), que se mezclarán para la generación de gas.

Para su producción, la planta de biomasa repetirá un proceso que la naturaleza realiza de forma espontánea: la fermentación anaeróbica de un sustrato orgánico. Para ello se lleva a cabo el ensilado del tabaco con el maíz o el cereal de invierno en función de la época de año. Y como consecuencia se produce un gas compuesto por metano (CH4) y anhídrido carbónico (C02).

Este gas, que se irá acumulando en la parte alta de los denominados digestores (una especie de silos), será conducido hasta unos motores que harán girar los alternadores, produciendo la electricidad. Además, en el proceso también se generan grandes cantidades de calor, cuyo aprovechamiento también se ha previsto.

Polanco destaca que el proceso productivo de la energía a partir de cultivos energéticos no genera residuos debido a que los subproductos generados por la digestión del sustrato constituyen un abono orgánico aprovechable en el propio campo, lo que contribuye a reducir el aporte de abonos químicos en un 75%. De ahí que insista en el valor ecológico de la iniciativa, pues con la entrada en funcionamiento de los 150 megavatios -prevista para 2014- evitarán la emisión anual a la atmósfera de 809.424 toneladas de dióxido de carbono, 1.792 toneladas de óxido de azufre y 2.247 de óxidos de nitrógeno, cantidades que acabarían en la atmósfera si la misma energía se produjese a partir de combustibles fósiles.

Aunque como con cualquier proyecto de esta envergadura no faltan los escépticos, lo cierto es que los promotores continúan adelante. Concretamente, han adquirido cerca de medio centenar de hectáreas junto al ecoparque y el Centro de Formación del Medio Rural y Marino de Navalmoral, donde se ubicará parte de la industria. También han alquilado parcelas para las plantaciones.

El director general de El Encinar señala que ya se han arrendado cerca de 3.000 hectáreas, enclavadas en los términos municipales de 18 poblaciones de las comarcas de La Vera y Campo Arañuelo. Entre éstos se encuentran Jaraíz de la Vera, Tejeda de Tiétar, Rosalejo, Talayuela y Navalmoral de la Mata. De forma paralela continúa el alquiler de nuevas fincas, así como negociaciones con cultivadores para que produzcan tabaco para biomasa.

Satisfacción municipal

Con motivo de la enajenación de las hectáreas para la ubicación de la planta, el alcalde de Navalmoral, Rafael Mateos, ha mostrado su satisfacción por la elección del municipio para su implantación. «Desde que los promotores presentaron la idea nos sentimos absolutamente satisfechos, como nos sentimos satisfechos con la instalación de cualquier actividad que genere puestos de trabajo», señala. Además destaca que la instalación del bioparque en Navalmoral también repercutirá en la comarca «ayudando en alguna medida a solucionar el problema planteado en el sector del tabaco». De ahí, continúa, que desde el principio «hayamos sido receptivos a la idea, facilitando al máximo todos los trámites».