Cáceres y Salamanca se disputan una estela funeraria

La pieza fue encontrada en el término municipal de Robleda en Salamanca en unos terrenos que pertenecen al ayuntamiento de Descargamaría en Cáceres

EFE

El pueblo cacereño de Descargamaría y el salmantino de Robleda se disputan la propiedad de una estela funeraria de origen tartesio. Esta pieza fue descubierta hace un mes y ha generado "un intenso debate" entre los vecinos salmantinos para que la piedra no se la lleve nadie por miedo a que no sea devuelta.

La historia de esta piedra, que está en el salón de plenos municipal de Robleda tapada con una manta, se complica aún más, ya que fue hallada a 800 metros del límite con la provincia de Cáceres, en un camino de servidumbre que atraviesa una finca que es propiedad del Ayuntamiento de Descargamaría.

El Ayuntamiento de Descargamaría, que en su día sí perteneció a lo que es hoy la provincia de Salamanca, tiene una propiedad denominada "Pinar de Descargamaría" en el término municipal de Robleda.

"Como la piedra estaba en ese camino, está claro que el terreno es del Ayuntamiento de Robleda y, por tanto, pertenece a Castilla y León", ha argumentado el alcalde de Robleda José Luis Varas.

Sin embargo, la noticia del hallazgo ya ha trascendido en el pueblo cacereño, cuyos vecinos, como se puede comprobar en el foro virtual del consistorio de Robleda, ya reclaman su propiedad.

El propio alcalde de Descargamaría, Ángel García Luis, ya se ha desplazado hasta Robleda para verificar el hallazgo y ha asegurado que informará a la Dirección General de Patrimonio de Extremadura acerca de la estela funeraria.

Se trata de una piedra de un metro y medio de altura, donde se pueden observar un espejo (símbolo funerario de aquella civilización), una lanza, una espada y un escudo, esculpido con la técnica del 'piqueteado'.

"Los vecinos del pueblo, cuando se enteraron del hallazgo, me pidieron a mí como alcalde que no dejara perder este descubrimiento que pertenece a Robleda", ha explicado el regidor.

El descubridor de la piedra, Jesús Sánchez, vecino del pueblo, la halló "por casualidad", ya que se la llevó a su casa como ornamento y, al ver unos dibujos en ella, le entró la curiosidad.

En ese instante, se puso en contacto con el departamento de Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Salamanca, que días más tarde certificó el valor patrimonial de la piedra funeraria.

La Dirección General de Patrimonio y los responsables del Museo Provincial de Salamanca ya se han puesto en contacto con el consistorio de Robleda e, incluso, se han desplazado al municipio para analizar el hallazgo.

"Un día vinieron al pueblo con un camión para llevarse la piedra al museo provincial, algo que, de momento, no hemos permitido", ha asegurado el alcalde.

El consistorio de Robleda no se niega en rotundo a acatar las intenciones de la Dirección General de Patrimonio, pero "lo que está claro es que la piedra no se irá del pueblo sin un convenio por escrito que diga cómo y cuándo vuelve".

Para el pueblo de Robleda, la piedra tiene que ocupar un lugar relevante en un museo de folclore popular que quiere crear el consistorio.

Fotos

Vídeos