La Junta sólo reconoce como "inadecuada" la bofetada en el vídeo del Marcelo Nessi

El clima en el Marcelo Nessi ha empeorado tras la repercusión mediática del vídeo, no sólo con el interno, sino con el resto de jóvenes

LUIS ANARTE

La directora general de Infancia y Familia, Nuria Sánchez Villa, ha asegurado esta mañana en la Asamblea que sólo la bofetada se sale del procedimiento reglamentario para las reducciones en el Marcelo Nessi.

En su comparecencia para explicar el comportamiento de la Junta respecto a la paliza que recibió un joven mientras permanecía esposado por parte los guardas de seguridad, la directora ha asegurado que el artículo 55 permite el aislamiento, el uso de defensa de gomas y la sujeción física para casos en los que peligra el bienestar físico de los trabajadores, entre otros supuestos. Estos requisitos se cumplirían en los hechos en cuestión, ha defendido Sánchez Villa.

El motivo original para la reducción del joven se debió a su actitud amenazadora hacia una educadora, después de que ésta le comunicase una sanción de cuatro días sin ocio por "actitud indecorosa" con otra interna. De hecho, Sánchez Villa se ha referido en más de una ocasión al historial conflictivo del joven, con más de 60 expedientes disciplinarios desde su ingreso y un traslado al módulo para internos más problemáticos.

La directora se ha referido en varias ocasiones a la totalidad de la grabación, pero ha lamentado que ésta que no puede hacerse pública por motivos judiciales. El resto del vídeo mostraría cómo los vigilantes introducen en el módulo al joven, el cual se mueve por la habitación, golpea las paredes y utiliza un reproductor multimedia prohibido en el centro.

El enfrentamiento se habría producido cuando entraron para reducirlo, y el interno se les encaró, e incluso les lanzó una zapatilla, entre otras provocaciones. Según Nuria Sánchez Villa, se emplean las defensas de goma que impactan primero en la pared, segundo en el aire, y tercero en la pierna del interno, lo que hace que desista de su actitud. Sería a partir de que se le ponen los grilletes, cuando uno de los vigilantes da una bofetada; hecho que la Junta considera inadecuada y "desproporcionada" y ante la que, aseguran, se tomaron todas las medidas.

Sánchez Villa ha negado cualquier intento de ocultamiento de lo ocurrido, y ha insistido en que mandó una copia de seguridad al Juzgado. También ha aludido a las singularidades del centro para tener un especial cuidado al hablar de estos temas. "Posiblemente el Marcelo Nessi sea el único centro de España que tenga cámaras de seguridad en las unidades de contención", lo que, a juicio de la directora, demuestra la "transparencia" con la que se ha actuado.

De hecho, el clima en el Marcelo Nessi ha empeorado tras la repercusión mediática del vídeo, no sólo con el interno, sino con el resto de jóvenes. Los cuidadores se han encontrado desde entonces con frases como "Que te calles, o te denuncio", lamenta la directora general.

La Junta ha insistido en que las medidas de contención fueron comunicadas al director del centro y al Juzgado de Menores, y que el vigilante fue apartado por precaución de acciones con los internos.

En cuanto a la denuncia, aseguran que al ser mayor de edad, la Junta no podía actuar de oficio, y que el propio interno no quiso denunciar, a pesar de haber sido informado por el centro y haber visionado el vídeo junto al director. Asimismo, rechazó la visita de un médico. En el momento en que este lo decidió, se presentó la denuncia cumpliendo con lo prescrito para estos casos.

El PP ha querido saber por qué no ha comparecido la consejera y ha asegurado que pedirá visionar la grabación en su totalidad.

Se conoce la noticia

El pasado 28 de octubre HOY.es publicaba en primicia un vídeo en el que varios vigilantes pegan a un joven interno y, unas horas después la consejera de Igualdad y Empleo, Pilar Lucio, confirmó que las imágenes eran reales y que se correspondían con una «reducción reglamentaria» practicada en el centro de menores.

La Junta de Extremadura, responsable de este servicio, aseguró que los hechos habían sido puestos en conocimiento de la Fiscalía de Menores una semana después de ocurrir, y que se prestó al joven el apoyo necesario para que formulara denuncia.

El caso creció cuando la fiscal de Menores de Badajoz, Sonia Gandolfo, y el juzgado competente en el caso confirmaron que, tres meses después de los hechos, no tenían conocimiento de la existencia de ese vídeo. El caso ha quedado en manos del juzgado de instrucción número 2 de Badajoz. De forma paralela se ha suscitado un debate que parece poner en duda el sistema de funcionamiento del centro de menores de Badajoz.