El inicio de las rebajas vuelve al 7 de enero por petición de los comerciantes

Aunque no es oficial, la Junta se ha comprometido con el sector «en un 99%» a que empiecen en esta fecha

A. GILGADOBADAJOZ
El inicio de las rebajas vuelve al 7 de enero por petición de los comerciantes

Los comerciantes respiran tranquilos. Tras una campaña de otoño escuálida en ventas, temían que el último cartucho para salvar los muebles, las compras de Navidad, también quedara mutilado por las rebajas, tal y como sucedió la temporada pasada cuando se adelantaron al 2 de enero. Pero, salvo sorpresa de última hora, en esta ocasión el periodo de grandes descuentos se abre el 7 de enero.

La medida se fraguó en la reunión del último Consejo de Comercio de Extremadura. En este órgano se sientan la Junta, representantes de los comercios, de los trabajadores y de los consumidores. En la asamblea, los empresarios pidieron a la administración que no repitaiera la experiencia pasada y vuelva a instaurar el 7 de enero como fecha de inicio. La otra parte se mostró receptiva de seguir la recomendación y la dirección general de Comercio se comprometió «en un 99%» a tener en cuenta esta petición.

Aunque aún falta la publicación oficial, se acordaron los dos periodos de rebajas en Extremadura: desde el 7 de enero hasta el 6 de marzo y desde el 28 de junio al 27 de agosto.

De esta manera se recoge una de las peticiones que venían reclamando los comerciantes de la provincia. Ya el año pasado mostraron su malestar por el adelanto y advirtieron que la medida cercenaba parte de su volumen de negocio en Navidad, donde se concentran casi el 40% de las ventas de todo el año en algunos locales. Los empresarios estimaron que el adelanto fue «un fracaso» estrepitoso con casi un tercio de ingresos menos que en otras ocasiones.

El sector entiende la decisión del 7 de enero como una válvula de escape para evitar «la puntilla» a un año nefasto.

José María Reino, presidente de la Federación de Comercios de Badajoz (Fecoba), cree que la Junta se ha dado cuenta «del tremendo error» que cometió el año pasado. «Fue un desbarajuste porque se anunció pronto el adelanto de fecha. La gente espero, y no compró ni en Navidad ni en rebajas».

En Fecoba ya habían planteado varias veces el problema a la Dirección General de Comercio y pusieron sobre la mesa la asfixia económica de pequeños tenderos a los que la crisis económica y el cambio climático estaban dejando casi sin opciones. «Por eso era fundamental pelear para que no se repitiera».

Reino espera que ahora los comerciantes tengan «un poco de tranquilidad» para afrontar los días más importantes del año en sus negocios. Recuerda el pobre resultado de los últimos meses en el sector textil. «Con días que sobrepasamos los 20 grados, pocos abrigos o zapatos de invierno se vende. La ropa de esta temporada se queda en las perchas», sentencia.

Cambio de esquemas

Una de las pocas esperanzas del sector pasaba por alargar al máximo la temporada de otoño. «El cambio climático modifica los esquemas tradicionales en el comercio». El planteamiento del representante comercial apunta a que quizá ha llegado el momento de retrasar las rebajas incluso más allá del 7 de enero. Argumenta que estos periodos se concibieron como una forma de dar salida a lo que sobra de temporada. Ahora, con otoños tan cálidos, el auge de ventas llega en diciembre y enero.

Los criterios de Fecoba también los suscriben los comerciantes de la calle Menacho y del Casco Antiguo de Badajoz, dos de las zonas de mayor afluencia comercial en la ciudad. Emilio Doncel, presidente de los comerciantes de Menacho, recuerda que además de la crisis y las temperaturas, las obras han ejercido de azote contra los empresarios de la zona. «Con la calle levantada es muy difícil llenar las tiendas». Doncel todavía se lamenta de los malos resultados que se cosecharon el año pasado por adelantar la temporada de descuento. «No se pueden unir dos fenómenos distintos. Las compras de Navidad deben tener su margen y las rebajas el suyo. Si se une al final se vende menos antes y después».

Como ejemplo argumenta que hace dos años -con un calendario similar al que se ha diseñado ahora- el 7 de enero más de 80.000 personas pasaron por la calle para comprar. «Se sacó partido a diciembre y enero. Ese es el camino a seguir a partir de ahora». A la misma senda se apuntan en el Casco Antiguo.

Jacinto Mendoza, presidente de los comerciantes de esta zona, interpreta que este año, «más que nunca», resulta fundamental no perder «márgenes de compra». En su opinión, en enero se perdieron cinco días de mucha venta, y ese error -añade- resultó fatal para muchos establecimientos.

Al igual que sus compañeros Doncel y Reino, el representante del Casco Antiguo, reitera el concepto de rebaja como «un periodo en el que se vende aquello que no ha salido durante la temporada ordinaria». Ahora respira tranquilo. Hasta después de Reyes no tendrá que rebajar sus artículos.