«Siento que la gente me quiere: hasta Carla Bruni habla de mí»

Reventó las listas de éxitos con temas míticos como 'Soy rebelde' y 'Por qué te vas'; esta noche recibe en Cáceres el homenaje del mundo indie

C.N.N.CÁCERES
«Siento que la gente me quiere: hasta Carla Bruni habla de mí»

Jeanette es feliz y eso, la felicidad, parece ser uno de los elementos del chispeante mundo pop. Dice que la vida le ha sonreido (éxito, un trabajo apasionante y un amor duradero y sólido) y se siente muy a gusto por llegar a sus 58 convertida en musa de indies y 'gafapastas'.

Esta noche recibe en el Gran Teatro de Cáceres uno de los premios del Festival Pop-Art, que, desde el año pasado, homenajea a las glorias de la música popular en nuestro país. Jeanette, ese rostro aniñado que reventó las listas de éxitos en los 60 y 70 con canciones como 'Soy rebelde', 'Cállate niña' o '¿Por qué te vas?' será la protagonista de una noche mágica, rodeada de grupos que revivirán algunos de esos temas. Continúa en la brecha, aunque de una forma más discreta, con giras como Míticos 70, y tiene pensado grabar un disco, si las discográficas se lo permiten. Jeanette Anne Dimech nació en Londres en 1951 y se crió en California. Iba para piloto de avión cuando la música se cruzó en su camino en Barcelona y comenzó a tocar con los Pic Nic. La inocente chica de 16 años desenfundó la guitarra en una prueba en el garaje de una farmacia y dejó a los miembros de la banda con la boca abierta. Ahí empezó todo.

-¿Cómo le sienta a uno eso de recibir un homenaje a toda una vida?

-He recibido premios, pero es la primera vez que me hacen un homenaje así, a toda mi vida, y me parece muy bonito. Ha sido el director del festival y mi marido los que lo han organizado todo, así que voy con una gran incógnita, no sé qué pasará.

-¿Se siente querida?

-Sí, me siento querida. Muchos cantantes recuerdan mi voz y yo creo que el público me ha tratado muy bien. En Francia, donde valoran mucho a la gente con experiencia y la convierten en mitos o en musas me cuidan mucho. Hasta Carla Bruni habla de mí, dijo que cuando era pequeñita una de las canciones que más le gustaban era 'Por qué te vas'. También gusto en Sudamérica, porque siguen pinchando mis canciones, y, cuando actúo, está todo lleno de veinteañeros.

Musa

-¿Se considera una artista pop?

-Pop, indie y todo. Lo de indie ha sido una cosa de los últimos años, quizás porque llevo mucho tiempo en esto y me han cogido como un mito o como una musa. Y estoy encantada.

-¿Cómo recuerda los 6o y los 70? ¿Eran tiempos mejores?

-No sé si eran tiempos mejores. Era muy joven, la vida me sonreía. Fue la época en la que empecé y no sabía dónde me iba a meter, pero no me arrepiento de nada, porque gracias a todo eso hoy en día puedo seguir viviendo con el cariño de la gente. Todavía disfruto de todo eso y me siento afortunada. De hecho ahora lo aprecio mucho más que antes.

-¿Cómo sobrevive un artista a una carrera tan larga?

-Hay que ser fiel a los principios de uno y mantenerse en la misma línea, más allá de experimentos que no siempre pueden resultar. Aunque tengamos ganas de hacer otras cosas porque nos aburrimos, hay que hacerlo con cuidado.

-¿Le afecta la crisis?

-Este año, como le pasa a mucha gente, he tenido menos actuaciones, pero hay que ser positivos y pensar, sobre todo, que hay gente que lo está pasando mucho peor. Es mejor apretarse el cinturón y aprender a vivir con lo que se tiene. Soy una persona muy comprensiva y no siempre me estoy mirando a mí misma.

-¿Sigue enganchada a la música?

-Claro. Yo vivo de esto, es algo muy entretenido, es una profesión deliciosa y estoy muy contenta de poder dedicarme a esto. Estoy con el espectáculo 'Míticos 70', con canciones muy conocidas de esa época. Estoy con Lorenzo Santa María, Tony Ronald y Miki. Y también sigo haciendo conciertos en solitario y sigo cantando. Voy a grabar una maqueta, pero la cosa no es tan fácil hoy en día.

-Conoció a Lazslo Kristof, su marido, cuando usted tenía sólo 17 años, y todavía continúa con él. ¿Hay algún secreto?

-Mirando todas mis amistades y todo eso, todos están separados. Quizás con la palma de la mano puedo contar los que están casados. Ha sido una suerte. Tengo un marido que muchas mujeres quisieran tener: me hace la comida, me lava los platos, me pasa la aspiradora, es mi manager, me organiza todo. Si no fuera por él me volvería loca y mi vida hubiera sido muy diferente. Nos llevamos genial tanto en el trabajo como en la vida matrimonial. También tenemos nuestras diferencias, pero todo no puede ser un camino de rosas, pero lo hemos sabido sobrellevar. Lo más importante es el cariño, el amor y el respeto, teniendo eso se tiene una parte muy importante

-Es una mujer con suerte...

-No me puedo quejar, he tenido una vida muy bonita.

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