Aguirre pondrá tarimas en las aulas y quiere que los alumnos saluden en pie

Dice que los profesores tendrían así una «visión global» de lo que ocurre en la clase y perderían menos tiempo en mandar callar

MIGUEL LORENCIMADRID
Al estar sobre una tarima tendrían una mejor visiòn de toda la clase y perderían menos tiempo,                                                       según Esperanza Aguirre. / HOY/
Al estar sobre una tarima tendrían una mejor visiòn de toda la clase y perderían menos tiempo, según Esperanza Aguirre. / HOY

Los profesores de la Comunidad de Madrid darán sus clases encaramados en tarimas. La presidenta regional, Esperanza Aguirre, anunció ayer esta nueva medida, que abunda en su empeño de recuperar para los docentes una autoridad que considera perdida. Vería además con buenos ojos que los alumnos saluden en pie a los profesores al inicio de las clases, una situación 'soñada' por el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Aguirre propuso ambas medidas -tachadas de «ocurrencia» por PSOE e IU- ayer, en la inauguración del colegio 'Divino Maestro', en la localidad de Los Molinos. Anticipó que la Ley de Autoridad del Profesorado que propuso esta semana en el Debate del estado de la Región podría estar aprobada antes de que acabe al año, de modo que pudiera entrar en vigor en el segundo semestre del curso escolar.

Dice Esperanza Aguirre que elevados sobre una tarima como antaño, los profesores «tendrán una visón general de lo que ocurre en la clase». También que disfrutar de esta visión por encima del nivel de los pupitres haría que los docentes «no tengan que destinar más de un tercio del tiempo de cada clase a mandar callar a unos alumnos que ni siquiera ven». Dijo la presidenta que estas tarimas se instalarán en todos los colegios e institutos públicos de la región, aunque no precisó cuándo.

Sarkozy

No dispondrá por ley que los alumnos saluden el pie al profesor, aunque no oculta Esperanza Aguirre su agrado por esta modalidad de saludo anhelado por el presidente de la República francesa. «Representa la ruptura con el espíritu del 68 que, a mi juicio, no es otra cosa que la permisividad mal entendida; creo que eso ha favorecido al presidente Sarkozy y estoy a favor» dijo. «No voy a imponer por ley ninguna de estas cosas, pero me parecería muy bien que cuando el profesor entre en clase, se levanten», precisó.

El presidente francés había confesado en el transcurso de la última campaña electoral que le llevó al Elíseo «soñar» con «una Francia en la que los niños se pongan de pie cuando llegue el profesor y le hablen de usted», manifestación que según la presidenta regional «tuvo un grandísimo eco en toda Francia». En términos parecidos se había pronunciado el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, que abogó hace poco por recuperar esta fórmula de trato entre alumnos y profesores.

Sobrecogida

Se refirió la presidenta a la agresión sufrida el pasado martes por dos docentes en un colegio público de Madrid a manos del padre de un alumno. Un progenitor detenido en el mimo colegio, llevado ante la justicia el miércoles, al que el juez ha dejado en libertad con cargos y sobre el que pesa una orden de alejamiento de 500 metros de los agredidos y del centro escolar y una prohibición de contacto con los profesores por cualquier vía.

Aguirre aseguró que se quedó «sobrecogida» al tener noticia de la agresión, pero no quiso hacer valoraciones sobre los hechos. Se remitió a la actuación de los jueces, que tendrán que ver este caso por la vía ordinaria probablemente dentro de un mes.

Sí explicó Aguirre que su viceconsejero de Educación se trasladó al colegio Loyola de Palacio, en el barrio de Vallecas, nada más se avisado de la situación y que el alto funcionario acompañó después a la directora del centro y al jefe de estudios agredidos mientras presentaban la denuncia en la comisaría de Entrevías. Sostuvo Aguirre que agresiones como ésta, «que no son un hecho aislado», hacen «absolutamente necesaria» la Ley de Autoridad del Profesorado.

Desmintió la presidenta que desde la Comunidad se hubiera pedido entre uno y tres años de cárcel para el agresor, tal como se había informado el jueves, una vez que el denunciado y los denunciantes prestaron declaración ante el juez. «La Comunidad no ha pedido nada; la Ley no está aún en vigor. Sí lo está la orden de la Fiscalía General del Estado de perseguirlos» dijo Aguirre, a la espera de la demanda del de pena del fiscal. Una circular de la Fiscalía había instado ya a todos los fiscales que traten las agresiones a docentes como atentados a la autoridad, lo que según el Código Penal conlleva pena de cárcel e uno a cuatro años.