Amigos de Badajoz, en contra del edificio de cristal que se levanta en la Plaza Alta

Aseguran que no armoniza con el entorno de La Alcazaba y temen que se repita el conflicto del 'cubo' de Biblioteconomía

NATALIA REIGADASBADAJOZ
El edificio donde se construye el cubo de cristal. / J. VICENTE ARNELAS/
El edificio donde se construye el cubo de cristal. / J. VICENTE ARNELAS

Inútil, ilegal, absurdo y caro son algunos de los apelativos que dedica la asociación Amigos de Badajoz al edificio de cristal que se está construyendo en la Plaza Alta. Esta obra, financiada por el Plan E, albergará la nueva sede de la Concejalía de Cultura y con su restauración, la plaza quedará completamente renovada. Sin embargo, esta agrupación asegura que el proyecto viola la Ley de Patrimonio y exige al Ayuntamiento que lo rectifique.

Según las acusaciones de Amigos de Badajoz, la ciudad podría estar ante un caso similar al del 'cubo' de Biblioteconomía «que se declaró ilegal y cuyo futuro está aún en manos de los tribunales de justicia», advierte la asociación. Su principal argumento es que este edificio, que sólo mantiene la fachada, está protegido por la Ley de Patrimonio al formar parte del entorno de La Alcazaba. Esta legislación, en su artículo 38.2, establece que «el volumen, tipología, morfología o cromatismo de las intervenciones en el entorno de los monumentos no puede alterar el carácter arquitectónico y paisajístico de la zona, ni perturbar la contemplación del bien».

Para Amigos de Badajoz, el proyecto en este edificio junto a las Casas Consistoriales, va en contra de este artículo de la Ley, ya que consta de un cubo transparente de 10,70 metros de alto rodeado por parte de la muralla de La Alcazaba y tras una fachada que será restaurada. «La construcción de un cubo de cristal pegado a las murallas supone una auténtica barbaridad y un verdadero atentado contra el Patrimonio de Badajoz», exclama Antonio Manzano, representante de la agrupación denunciante.

En lugar del cristal, para Amigos de Badajoz la mejor solución sería la construcción de un edificio que se adose a la fachada protegida existente y que armonice con el entorno y se cubra con teja árabe, «como se le exige a todos los vecinos que rehabilitan una casa en la zona antigua». «Es una idea más fácil», responde Manzano.

Impacto visual

Los modernos materiales con los que se construye este edificio son la principal preocupación de Amigos de Badajoz pero no la única. Según la asociación pacense, el impacto visual de esta obra afectará a toda la Plaza Alta. «El cubo de cristal se hará tras las fachadas existentes, éstas son cuatro y tienen varias alturas, siendo mucho más pequeña la que está frente a la Torre árabe, lo que hace del todo inevitable que aunque el cubo no se levante tras esta fachada sí sea visible por encima de ella desde toda la Plaza Alta».

Además, según la asociación, el cubo de cristal se construye a escasos 5 metros de las murallas árabes del siglo XII, «comiéndose parte del paseo de ronda y será totalmente visible desde el adarve que es lo que recorren los turistas cuando visitan la que está considerada una de las tres mejores alcazabas de España, pero que, con acciones como estas, acabarán por destrozarla».

Como el museo

Amigos de Badajoz compara esta situación con la del Museo de Bellas Artes, un proyecto parado por el consistorio porque puede entrar en conflicto con la Ley de Patrimonio. «¿Cómo va a prohibir el Ayuntamiento la polémica ampliación del museo con una fachada de cristal en la Plaza de la Soledad si ellos pueden hacerla en la Plaza Alta?», se pregunta Antonio Manzano.

Otra de las quejas de la asociación Amigos de Badajoz es que esta obra no cuenta con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio, ya que aseguran que «el proyecto de ejecución no ha pasado por este órgano como es obligatorio».

Por último, Antonio Manzano critica con dureza la actitud de la Comisión de Patrimonio de la Junta de Extremadura y la Dirección General de Patrimonio por no parar este proyecto. «No entiendo como permiten construir con total impunidad un cubo de cristal el la Plaza Alta de Badajoz y, sin embargo, paran una obra de Mérida si aparece un resto de vasija o le obligar a hacer un proyecto de obras a una anciana de Jerez de los Caballeros para abrir una ventana en su casa, lo que pasó cuando yo estaba en la comisión».