Devoción a prueba de gripe

La Iglesia de Mérida-Badajoz estudiará si mantiene los besamanos La Soledad lo tiene claro: «No vamos a prohibir que besen a la Virgen»

EVARISTO FERNÁNDEZ DE VEGABADAJOZ
Devoción a prueba de gripe

Tres mil personas, tal vez más, pasaron el 15 de agosto ante la imagen de la Virgen de la Piedad en su ermita de Almendralejo. Eran niños, ancianos, madres y padres, casados, solteros, viudos... Y todos ellos, o casi todos, se inclinaron ante su Patrona para sentirla más cerca: unos besaron su mano y los otros su manto.

Es lo que marca la tradición, con pandemia o sin pandemia de gripe A. Y lo mismo ha ocurrido estos días en otros pueblos de la provincia, que han vivido las fiestas de agosto sin tomarse muy a pecho las recomendaciones lanzadas desde distintos foros sanitarios. «Si la gente de Badajoz quiere besar a la Virgen de la Soledad, podrá besarla. Nosotros no lo vamos a impedir», aseguraba ayer Arturo Gutiérrez, interventor en la Hermandad de la Soledad.

Él, como el resto de los componentes de la junta de gobierno de esta importante cofradía, preparan ya la novena que se celebrará a comienzos de septiembre. «Nosotros recuperamos el besamano el año pasado y no creo que sea necesario eliminarlo», añadió.

Hasta el año 2007, los fieles sólo podían besar la medalla de la Patrona prendida al extremo de una cinta cogida a la imagen, pero a la Hermandad de la Soledad no le gustaba el sistema y el año 2008 apostó por el «besamano físico».

Si nada cambia, el próximo mes de septiembre se celebrará por segunda vez, aunque todo depende de la decisión que pueda adoptar el Arzobispado de Mérida-Badajoz, cuyos responsables se reunirán la primera semana de septiembre para analizar la incidencia que puede tener la gripe A en los actos de culto, incluidos los besamano, los besapiés y los besamantos. «De momento no se ha decidido nada, pero nosotros nos unimos a lo que está diciendo Sanidad», adelantaba ayer el vicario general de la Diócesis, Sebastián González.

La segunda autoridad de la Iglesia de Mérida-Badajoz no dudó a la hora de afirmar que desde la Diócesis se suscriben las recomendaciones que hace el Ministerio de Sanidad, aunque no se prohíben los actos de religiosidad popular. «De momento no existe una normativa diocesana, ni se dice que sí ni se dice que no».

En un contexto así, la decisión de besar las imágenes queda en manos en los fieles, que con su participación masiva en los besamanos de agosto parecen demostrar que el miedo a contraer la gripe A aún dista mucho del pánico. «Durante las Fiestas de la Piedad no se han escuchado comentarios especiales, la gente ha participado en el besamano como en ocasiones anteriores», garantizó Juan Antonio Noriego, el rector del santuario de Almendralejo.

Efusividad

Manuel Fernández Rico, el sacerdote que atiende la parroquia de San Fernando, en Badajoz, también ha sido partícipe durante los últimos días de la devoción popular a las imágenes. «Yo estuve ayer en Esparragosa de Lares y allí la gente ha pasado a besar el manto con total normalidad».

«En las últimas misas que he celebrado, los fieles se han besado en el momento de darse la paz con total normalidad. La prueba está en que yo he comentado, medio en broma medio en serio, que con tanta efusividad todos íbamos a contraer la gripe», añadió.

Por su experiencia, los pacenses aún se sonríen cuando escuchan ese tipo de comentarios, pero piensan que la actitud cambiará si se percibe que la enfermedad es un auténtico problema. «Yo lo estoy comentando en las misas, pero tampoco le voy a decir a la gente que no se dé la paz. En realidad, las personas solemos sensibilizarnos cuando conocemos casos cercanos, y si comenzamos a ver que la gripe A es un problema serio, seguro que cambiamos de actitud».